22 de junio de 2017

Reseña — «La cacería», de J. M. Peace

Samantha Sammi Willis es una oficial de policía de Queensland, el segundo mayor estado de Australia, y una mujer convencida de su capacidad de cuidar de sí misma. Al menos hasta que cae en manos de un peligroso psicópata, cuyo juego consistirá en cazarla como a un animal. La detective Janine Postlewaite no conoce a Sammi personalmente, pero los agentes de la ley se cuidan los unos a los otros, y dirigirá la investigación con tenacidad. Mientras un asesino da caza a Sammi, Janine deberá reunir las pistas que podrían conducir hasta esta.
Ediciones B  |  2017  |  346 pp.
Título original: A Time to Run.
Traductor: Martín Rodríguez-Courel. 
ISBN: 978-84-666-6143-0.
Parece que, cuando las altas temperaturas acechan, una transformación involuntaria tiene lugar en la cabeza de muchos lectores. Al igual que ejecutan religiosamente el cambio de temporada en el fondo de armario, esconden los relatos más densos y profundos en busca de una prosa sencilla, sin complicaciones, libre de ornatos y, si es posible, con buenas dosis de intriga. Aquí podría encajar La cacería, de J. M. Peace, escritora australiana que ha sabido aprovechar su profesión como oficial de policía para el desarrollo de tramas y personajes. En este volumen el lector encuentra una carrera de fondo en la que cuenta cada minuto de supervivencia, una persecución asfixiante en manos de un psicópata que hará de su sadismo un juego perverso, sin que las víctimas tengan opciones de alcanzar la victoria. Pocas reglas, dos oponentes y un único ganador. Os cuento con detalle.

Una fuerte discusión tambalea por enésima vez la relación sentimental de Sammi y Gavin. Lejos de repetir el desenlace de otras ocasiones —separación momentánea e inmediata reconciliación—, Sammi opta por poner distancia y buscar un respiro necesario en su amiga Candy, de la que espera una merecida velada nocturna que la desconecte de la rutina. La salida por las calles de Brisbane marca el inicio del caos que vivirá la protagonista. Una decisión desafortunada se convierte en un recorrido infernal a lo largo de tres intensos días, a través de una narración sin tregua articulada en varias vertientes: la persecución de Sammi en un entorno desconocido para la víctima, las indagaciones policiales —encabezadas por Janine Postlewaite, subinspectora de la División de Investigación Criminal— y las conjeturas en torno a Gavin —primer sospechoso del caso—.

Poco misterio hay alrededor del desequilibrado que pondrá en jaque a Sammi: la autora lo coloca sobre el tablero de juego en pocas páginas y sin esconder su identidad. No necesita parafernalias ni giros retorcidos para la puesta en escena, pues no hay pretensiones de engañar al lector: la crueldad es clara y se evidencia en cada paso. Frente a la locura, Peace proyecta su perfil policial tanto en la huida como en el centro de investigaciones: en el primer escenario, la protagonista cuenta con alguna que otra ventaja en su escapatoria gracias a su pertenencia al cuerpo; en el segundo, las pesquisas se dibujan minuciosamente para acentuar la verosimilitud del relato —triangulación de conexiones de telefonía móvil, consulta de bases de datos, colaboración interdepartamental o cribas de testimonios, entre otros—. Quizá esa credibilidad se resiente en el punto de inflexión que traza la línea divisoria entre la libertad y el secuestro de Sammi, con unas actuaciones que pueden resultar dudosas; en otras palabras, la protagonista discute con su pareja sobre un tema económico en el que subyace cierta desconfianza en la intencionalidad de la propuesta —la unificación de cuentas bancarias—, pero luego se diluye cualquier inconveniente ante la invitación de un desconocido en plena noche para la vuelta a casa. Aun así, después de todo, el ser humano es débil por naturaleza, por lo que la pesadumbre por el choque verbal vivido unas horas antes podría justificar el deseo de una compañía anónima. En cualquier caso, no deja de ser algo anecdótico, una nimiedad que para nada empaña el ritmo narrativo.

La cacería es, en definitiva, una lectura fresca y dinámica. Aunque existe algún cliché fácil de localizar en otras novelas del género, el relato de Peace sobresale por el contexto opresivo, la angustiosa escapada de la protagonista y la recreación del ambiente policial. No habría estado mal que la autora profundizara en determinadas parcelas e incluyera alguna sorpresa o contratiempo para romper la linealidad del relato y, de paso, los esquemas del lector, pero Peace no defrauda y supera con nota su primera incursión en la literatura criminal. Ediciones B ha hecho una apuesta segura, por lo que solo resta que confíe también en la secuela The Twisted Knot para futuros lanzamientos. ¡Es caballo ganador!

J. M. Peace en La Caverna Literaria

20 comentarios:

  1. Este es de los que si cae en mis manos ahora en verano lo leería, pero sino no iré a buscarlo.
    Un beso ;)

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    1. ¡Pues espero que acabe cayendo, Natàlia! Un beso.

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  2. Le tengo echado el ojo como lectura junto al mar. Besos

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    1. Será una buena compañía para un inmejorable escenario. ¡Un beso!

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  3. Ya sabes que en líneas generales coindimos en impresiones.

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    1. Sí, parece que nuestras valoraciones finales no han estado muy alejadas. ¡Saludos!

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  4. Coincido contigo en que es una lectura ideal para esta época estival. Su trama se asemeja mucho a la de un capítulo de una serie que sigo habitualmente, por eso no me sorprendió mucho. Besos

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    1. Me he quedado con ganas de saber cuál es esa serie. Si pasas de nuevo por aquí, ¡sácame de dudas! :) Un beso.

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  5. NO parece imprescindible, pero sí entretenida, así que no me importaría leerla si se cruza en mi camino.
    Besotes!!!

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    1. Muy entretenida, Margari. Te gustará, seguro. ¡Que se cruce en tu camino pronto! Muchos besos.

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  6. Tienes toda la razón, llega esta época y la cabeza hace click quieras o no quieras y te pide lectura más sencillas y más rápidas, entretenidas y sin complicaciones. Le tengo echado el ojo a esta novela desde que empecé a leer sobre ella, y esos "peros" que pones no son muy alarmantes así que como se me presente la oportunidad, cae.

    ¡Besote!

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    1. ¡Estupendo! Me alegra que no descartes la lectura a pesar de esos puntos negativos, que en realidad no dejan de ser percepciones personales. Si buscas otras reseñas, podrás comprobar que otros lectores no han encontrado trabas, así que adelante. ¡Un beso!

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  7. Es cierto que estas lecturas son agradecidas, entretenimiento simple para desengrasar. Y en verano apetecen mucho
    Besos

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    1. Así es, es el cometido que cumple, desengrasar la mente —me quedo con la expresión—. ¡Besos!

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  8. He tomado nota por las reseñas que he ido viendo, porque en esas fechas es lo que apatece, y es más o menos, lo que tengo intención de leer. Un besote!

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    1. Entonces has tomado notado de una novela perfecta para desconectar. ¡Espero leer tus impresiones! Un beso.

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  9. Bueno, si es su primera incursión le perdonaremos esos detallitos que comentas al final.

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    1. ¡Ya están más que perdonados! De hecho, como digo en la reseña, confío en que Ediciones B publique en España la segunda novela de la autora. :) ¡Un abrazo!

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  10. La verdad es que en esta ocasión no me convences del todo. Percibo en la reseña cierto aire de decepción que no termina de invitarme a leer la novela. También te diré que la premisa de la que parte la trama no me llama poderosamente la atención, y ya sabes que con tantos pendientes hay que ser un poco exigente...

    Un abrazote.

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    1. ¡Nuestra eterna pila de pendientes! El día que acabemos con ella no sabremos vivir, pero tenemos claro que eso tampoco ocurrirá. Si no te convence en esta ocasión, ¡a por otro título! Que sepas que tus últimas lecturas van a provocar que me replantee mis prioridades en lo que queda de año. ¡Otro abrazo, Xavier!

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