24 de marzo de 2017

«A través de mis pequeños ojos», de Emilio Ortiz

Cross es un perro guía alegre y travieso. Mario es un joven invidente que intenta abrirse camino en la vida. Juntos forman un equipo inseparable. A través de mis pequeños ojos es una conmovedora novela que narra las divertidas peripecias de Cross en el mundo de los humanos. Emilio Ortiz nos cuenta una realidad que él conoce bien, pues tiene su propio perro guía, llamado Spock, que es casi tan travieso como Cross. Una divertida historia de amistad, amor y superación contada a través de los ojos de un perro guía.
Duomo Ediciones  |  2016  |  253 pp.
ISBN: 978-84-16634-68-2.
Solo necesité una razón para querer darle una oportunidad a la novela de Emilio Ortiz: la presencia de un perro como principal protagonista, algo que me condujo irremediablemente a las páginas de Tombuctú, breve novela de Paul Auster de la que guardo un excelente recuerdo. Aunque son pocas las coincidencias entre ambas historias más allá del mencionado apunte, el detalle fue suficiente para emprender la lectura de A través de mis pequeños ojos. Emilio Ortiz invita a los lectores a un paseo inolvidable desde un mundo de cuatro patas, que a su vez se convierte en un recorrido por la evolución personal de un chico invidente con un fuerte deseo de superación constante. La propuesta no se queda en la simple e hipotética mirada canina, sino que reflexiona sobre los escollos con los que debe enfrentarse día a día cualquier persona con ceguera o una fuerte deficiencia visual; en pocas palabras, un proceso narrativo que ayuda a entender a los lectores ajenos a estas circunstancias la valentía y el coraje indispensables de aquel que se despierta en una opacidad permanente. Os cuento con detalle.

A través de mis pequeños ojos narra en primera persona las aventuras de Cross, un golden retriever de diecinueve meses que se prepara en un centro especializado para desempeñar su labor como perro guía. El destino ya le tiene reservado un objetivo para sus días como lazarillo: Mario, un joven ciego que cambia temporalmente de país para iniciar la instrucción con su nuevo acompañante. Ambos tendrán que aprender a interpretar los pensamientos del otro, a crear un férreo vínculo dentro de cuatro paredes antes de lanzarse a la vorágine de la ciudad. La conexión entre ellos es inmediata, lo que no evita las dificultades y los contratiempos de un cachorro exaltado por sus propios instintos y por los continuos estímulos en cada nueva meta. Y así, casi condenados a entenderse, se forja una amistad analizada desde la atenta mirada de Cross, sin reparos a la hora de criticar las «descabelladas» costumbres de aquellos «seres de dos patas». Ante esos pequeños ojos pasa la vida de Mario, sus logros y decepciones, las relaciones amorosas, los desengaños de amigos longevos y las sorpresas de nuevos conocidos, así como las caídas y los triunfos en el despiadado mundo laboral.

Emilio Ortiz sabe de lo que habla en esta novela. Tal como recoge su breve biografía, el escritor vizcaíno también ha tenido que adaptarse al sistema braille y a los dispositivos con software especializado para seguir sintiendo la pasión por las letras. La rutina la comparte con su propio perro guía, Spock, por lo que es fácil advertir que en las vicisitudes de Cross y Mario pueda inmiscuirse alguna experiencia personal. Lo señala así en el epílogo Jéssica Gil Gómez, poeta y profesora de literatura, cuando afirma que ve «mucho de él en Mario y mucho de Spock en Cross» (pág. 248). En cualquier caso, aunque en estas páginas no se haya vertido ni un ápice de las vivencias del autor, es inevitable sentir que hay gran parte de su historia en estas líneas.

A diferencia de lo que sucede con Mr. Bones en Tombuctú, en esta novela se da una justificación a la voz narradora que se despliega en el momento adecuado, por lo que el lector tiene que ser paciente hasta alcanzar las razones del proceso creativo; no obstante, es fácil sobrellevar la espera cuando se asiste al crecimiento personal de Mario en un entorno repleto de trabas. Eso sí, tanto Paul Auster como Emilio Ortiz coinciden en una cosa: han sido capaces de transmitir una emotividad insuperable. La especial relación que se forja entre Mario y Cross se desprende de las palabras que el primero dedica a su camarada poco antes de abandonar el centro de entrenamiento: «Tú tranquilo, allí vas a estar bien, muy bien. […] Estaremos siempre juntos, seremos inseparables como Sancho y Don Quijote, y tú serás mi fiel escudero, Cross» (pág. 99). Este mensaje resume la esencia de lo que el lector hallará hasta el final de la novela, un relato que intenta desgranar la historia de superación de Mario, pero siempre desde la fiel mirada de Cross en un mundo de cuatro patas en el que la lealtad y el cariño no son negociables.

«[…] las personas que tenemos una discapacidad si no rompemos, si no derribamos todo aquello que nos protege, no somos nunca libres. Está bien la ayuda, no digo que no, la necesitamos, claro que sí, y está bien que la gente nos la ofrezca, pero somos nosotros quienes libremente tenemos que administrar esa ayuda en beneficio de nuestra autonomía» (pág. 142).

Gracias a Duomo Ediciones por el ejemplar facilitado

Emilio Ortiz en La Caverna Literaria
A través de mis pequeños ojos

24 comentarios:

  1. No me llama demasiado la atención esta vez, pero me alegra la disfrutaras.
    Un beso ;)

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  2. Me lo dejo apuntado en mi libreta de lecturas que debo realizar, aunque espero que lo traigan pronto a Colombia. También me anoto el de Paul Auster porque es un autor que me gustó mucho con lo primero que leí de él.

    Un saludo, y muchas gracias por tu opinión.

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    1. Gracias a ti por tu comentario, Luis. Espero que antes o después tengas oportunidad de leer ambas novelas. ¡Saludos!

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  3. Me pareció muy tierno este libro. A mí también me ganan esos protagonistas perrunos. Besos

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    1. Son protagonistas especiales, sin duda. Merece la pena conocerlos. Un beso.

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  4. La trama de esta novela no termina de convencerme, así que lo dejo pasar y así alivio mi lista de pendientes de carga. Besos

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    1. Espero que coincidamos pronto en otras lecturas. Un beso, Marina.

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  5. Me gusto mucho. Las reflexiones de Cross, su rebeldía y ese punto crítico a los humanoides.

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    1. El punto crítico de Cross es fantástico, hace que te pares a pensar en muchas cosas. ¡Un rebelde sin causa! Saludos.

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  6. Me emocionó mucho esta historia de Cross y Mario, me parece una representación perfecta de la relación que tenemos con nuestras mascotas.

    Besitos

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    1. Así es, Cris. Mi primera mascota estuvo conmigo doce años, y la segunda me acompaña desde hace más de ocho. Así que, como te puedes imaginar, me he visto reflejado en algunos pasajes. ¡Un beso!

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  7. Este lo dejo pasar, lo cierto es que no me llama demasiado
    Besos

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  8. Me pica la curiosidad que el protagonista sea un perro y esté narrado en primera persona, así que lo anoto para próximas lecturas.

    Abrazos.

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    1. Ojalá puedas leer la novela pronto para compartir impresiones. Otro abrazo para ti.

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  9. ¡Hola!
    Soy nueva por tu blog^^
    Este libro lo leí hace poco y me llegó al corazón.
    Besitos

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    1. ¡Bienvenida al blog, Sandry! Espero que este pequeño rincón sea de tu agrado. ¡Un beso!

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  10. Fíjate que no me había llamado la atención, pero gracias a tu reseña ahora tengo claro que la novela me gustaría, y mucho. Últimamente conecto más que nunca con los personajes que son animales o bebés, no sé por qué, así que me apunto el titulo del libro.

    ¡Me alegro de que estés de vuelta!

    Un abrazote.

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    1. Pues adelante, amigo. Estos protagonistas perrunos se dejan querer. ¡A mí me convencen siempre! Una vez más, gracias por el mensajito de bienvenida. ¡Estoy feliz de haber regresado! Va un abrazo bien fuerte para ti.

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  11. Lo tengo apuntado en mi lista de pendientes desde que me enteré de su existencia porque, como a ti, a mí también "Tombuctú" me encantó. A ver si lo leo un día de estos...

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    1. Me alegra que coincidamos en Tombuctú. Es una historia que deja huella. Por aquí me encontrarás si finalmente lees el texto de Emilio Ortiz.

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  12. que interesante que alguien que si necesita de estos guías, escriba el libro. Ya he leído alguna vez un libro donde el perro es el protagonista, y me han gustado. Me lo llevo anotado en mi libreta del plan infinito.
    Un beso,
    Ale.

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    1. Me alegra saber que tomas nota de la recomendación. No hay nada como la experiencia del escritor para dar profundidad al relato. ¡Otro beso, Ale!

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