16 de diciembre de 2016

"Los herederos de la tierra", de Ildefonso Falcones

Barcelona, 1387. […] Hugo Llor, hijo de un marinero fallecido, a sus doce años trabaja en las atarazanas gracias a la generosidad de uno de los prohombres más apreciados de la ciudad: Arnau Estanyol. Pero sus sueños juveniles de convertirse en constructor de barcos se darán de bruces contra una realidad dura y despiadada […]. A partir de ese momento, la vida de Hugo oscila entre su lealtad a Bernat, amigo y único hijo de Arnau, y la necesidad de sobrevivir en una ciudad injusta con los pobres. Obligado a abandonar el barrio de la Ribera, busca trabajo junto a Mahir, un judío que le enseña los secretos del mundo del vino. Con él, entre viñedos, cubas y alambiques, el muchacho descubre la pasión por la tierra al tiempo que conoce a Dolça, la hermosa sobrina del judío, que se convertirá en su primer amor.
Grijalbo | 1ª edición | 2016 | 893 pp.
ISBN: 978-84-253-5423-6.
No cabe duda de que Los herederos de la tierra se convirtió en uno de los libros del año nada más anunciarse su fecha de salida. La sombra de La catedral del mar es alargada, así que muchos lectores que habían pasado por la vida de Arnau se prepararon para volver a las calles de Barcelona con nuevas aventuras. Ahora que han pasado diez años desde la primera novela, Ildefonso Falcones brinda la oportunidad, no solo de saber qué fue de la vida de Arnau, sino de comenzar otro apasionante recorrido en las vivencias del joven Hugo Llor. Intrigas palaciegas, reinados convulsos y fanatismos religiosos vuelven a escena, bajo la atenta mirada de Santa María del Mar. Os cuento con detalle.

Las primeras páginas de Los herederos de la tierra transcurren apenas tres años después de La catedral del mar, en enero de 1387. Hugo Llor, con tan solo doce años, se afana como aprendiz en la construcción de barcos, acompañando al genovés Domenico Blasio, mestre d’aixa —encargado de la proyección y reparación de embarcaciones—. La mediación de Arnau tras la muerte de Matías Llor no se queda en el trabajo de Hugo en las atarazanas, sino que también se preocupa por su hermana Arsenda, a la que coloca como sirvienta de una monja en el convento de Jonqueres. Así comienza la vida del protagonista antes de que las desavenencias lo obliguen a alcanzar una madurez prematura. Los guiños a La catedral del mar no se pierden con la breve intervención del viejo Arnau, pues la estirpe de los Estanyol continúa su larga vida en Bernat, quien con dieciséis años reaparece en Barcelona tras su ruta por Alejandría. Los lazos forjados entre Bernat y Hugo están a prueba de adversidades, hasta que los años y un desafortunado acontecimiento tambalean los cimientos de la amistad y cambia para siempre el rumbo de sus destinos.

No hace falta contar mucho más para intuir que, tras Los herederos de la tierra, se esconde de nuevo una trama repleta de enemistades, traiciones y una continua necesidad de supervivencia, siempre a la altura de aquella apasionante historia que sedujo a tantos lectores en La catedral del mar. Y entre unas cosas y otras, el trasfondo histórico vuelve a tener un destacado protagonismo. El proceso de documentación llevado a cabo por Falcones para el periodo comprendido entre 1387 y 1423 es innegable, y se deja ver en cada capítulo, en cada huella que Hugo deja en la ciudad. Aunque en algunos pasajes la información puede resultar excesiva, permite dar una vasta visión sobre los sucesos acaecidos en Barcelona y otros territorios españoles, especialmente de aquellos hitos que acaban conectados con la ficción. Así, el lector asiste a la convocatoria de Cortes por el rey Juan, preparado para la defensa de Cataluña tras la invasión de compañías de guerra, llegadas principalmente de Francia; la tropelía contra los judíos producida el 5 de agosto de 1391, alentada desde Sevilla por las prédicas lanzadas por el arcediano Ferrán Martínez, la cual dejó en Barcelona centenares de víctimas y un sinfín de conversiones forzosas; o la muerte de Martín «el Joven», único heredero de la corona de Aragón y del Principado de Cataluña, hecho que implicó un conflicto sucesorio, sobre todo por la oposición de las Cortes a que el rey Martín apostara por su nieto bastardo Fadrique. El devenir histórico se completa con un amplio tratado sobre vitivinicultura que se integra en la novela en pequeñas dosis, convirtiendo el conocimiento y las técnicas del cultivo de la vid en el medio de vida de Hugo y del círculo judío más cercano al protagonista.

En este punto es inevitable buscar paralelismos con la trama que vio nacer a Arnau Estanyol como uno de los personajes más apreciados de la novela histórica contemporánea. Para quien haya llegado a Los herederos de la tierra habiendo pasado por La catedral del mar, no le resultará difícil localizar ciertas similitudes entre ambas propuestas: por ejemplo, la continuidad de los Puig como uno de los principales antagonistas; el fervor religioso que invade a Arsenda en el convento de Jonqueres —que remite al estilo de vida que tuvo Joan—; la fuerte presencia de la judería —algo que responde más a lo histórico que a un deseo de perpetuar el recorrido literario—; o las distintas fases amorosas de Hugo desde el primer amor hasta la consolidación del matrimonio, pasando por el despertar sexual y la pasión desenfrenada —inolvidables son Mar, María, Elionor y Aledis en la vida de Arnau—. En cualquier caso, estas correspondencias no dejan de ser anecdóticas, por lo que no debe temer el lector historias parecidas; más bien, a partir de algunos guiños —casi como un homenaje a La catedral del mar—, se construye un nuevo universo con pequeñas reminiscencia de la gran historia que fue el periplo de los Estanyol.

Los herederos de la tierra, de Ildefonso Falcones, recupera los últimos días del entrañable Arnau para abrir camino a Hugo Llor en otro íntimo paseo por los aledaños de Santa María del Mar. Lejos quedan ya aquellos bastaixos que levantaron piedra a piedra el templo de Barcelona. Ahora llega el momento de ceder el testigo a un nuevo plantel que desplegará sus miedos, inquietudes y emociones en un mismo escenario, a medio camino entre los siglos XIV y XV. Existía cierta preocupación sobre si el proyecto de Falcones estaría a la altura del volumen nacido hace una década. Ahora las dudas se han disipado: La catedral del mar ha encontrado un digno sucesor. 

Muchas gracias a Penguin Random House por el ejemplar facilitado

Ildefonso Falcones en La Caverna Literaria

30 comentarios:

  1. Pues lo dejo en stand by, porque quiero leer más opiniones, no vaya a ser... Mertxe no estaba muy convencida, y yo no sé si lo estaré. Ya te digo que la última novela que leí suya fue un suplicio terrible y, sí, tengo miedo ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya me irás contando, Isi. Sé que hay lectores que en esta ocasión no han conectado con la trama, pero en mi caso he vuelto a pasarlo en grande. ¡Miedos fuera! Un beso.

      Eliminar
  2. En su momento me gustó mucho La catedral del mar, pero pese a que le regalé a mi madre los dos libros -que le encantaron, por cierto-, aún no he leído Los herederos de la tierra. A ver si le hago hueco y me gusta tanto como su predecesora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Seguro que también disfrutas de "Los herederos de la tierra". ¡A ver si encuentras pronto ese hueco! Un saludo.

      Eliminar
  3. Me gustó La catedral del mar, pero sin llegar a entusiasmarme. Y como la siguiente novela del autor que leí no me convenció no estaba muy animada con éste. Pero me lo voy a tener que plantear de nuevo. Me has animado con tu reseña.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He visto que a muchos lectores les ha pasado lo mismo que a ti. No obstante, espero que acabes dándole una oportunidad. ¡Muchos besos!

      Eliminar
  4. Ya sabes que yo soy de las que no lo ha disfrutado nada. Un beso ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Una lástima, Natàlia. ¡Coincidiremos pronto en otra lectura, seguro! Un beso.

      Eliminar
  5. Yo he leído todos los libros de Falcones y los he disfrutado, unos más que otros (aunque la Reina Descalza pecaba de lento) y cuando salió este me debatía entre las ganas de leerlo y el recelo de que segundas partes no son buenas. Pero a mi me ha gustado mucho, incluso lo he disfrutado mucho más que la Catedral y se nota que el autor ha desarrollado su técnica y ha ofrecido giros y muy rara vez ha ido por lo predecible. Por mi parte también coincido en que ha encontrado un digno sucesor.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra saber que coincidimos en la valoración. Yo no sabría decir si "Los herederos de la tierra" me ha gustado más que "La catedral del mar", pero sí los coloco a la misma altura. En casa tengo "La mano de Fátima" y "La reina descalza", así que Falcones podría ser también lectura para el 2017. ¡Saludos!

      Eliminar
  6. He leído otras opiniones distintas a la tuya y los peros que le han puesto me pesan bastante, así que no creo que lo lea al final
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vaya, siento que no hayas encontrado el empujón necesario para leer la novela. ¡Otra vez será! un beso.

      Eliminar
  7. LO quiero leer en enero así que a ver si me gusta como a ti.

    Bs.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Ojalá sea así, Ángela! Disfruta de la lectura. ¡Un beso!

      Eliminar
  8. Pues yo tengo dudas sobre si leer esta continuación o no.
    La verdad es que con los libros de Follett me llevé una decepción con "Un mundo sin fin", y como también tardó un montón de años en escribir esa segunda parte, pues sin querer comparo.
    Así que no lo buscaré, pero lo mismo algún día si se cruza por mi camino lo leo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo aún no he leído "Un mundo sin fin", pero ahora que he disfrutado con la continuación de "La catedral del mar", no descarto volver a la trama de Follett. Eso sí, tendría que hacer relectura de "Los pilares de la tierra", ¡y eso hay que pensarlo dos veces, que no son pocas páginas! Espero que "Los herederos de la tierra" se acabe cruzando en tu camino y le des una oportunidad. ¡Abrazos!

      Eliminar
  9. ¡Hola!
    Ganas enormes tengo de leer esta novela y disfrutarla. Ya la tengo en mi poder así que prontito empezaré la lectura.
    Me alegra que hayas disfrutado de ella.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Estupendo, Patricia! Espero que la disfrutes tanto como yo. ¡Ya nos contarás! Un saludo.

      Eliminar
  10. Yo soy de los que tienen aún el anterior libro sin leer y como lo tengo ya en casa seguramente pruebe con ese primero. Quizás luego me sumerja en esta continuación que para ti ha sido una digna sucesora ;)

    Besitos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ojalá disfrutes con "La catedral del mar". ¡Espero que sea una de tus lecturas de 2017! Un beso.

      Eliminar
  11. Yo en cambio no salí demasiado contenta, para empezar por la relación entre ambas. Supongo que como me había gustado mucho la primera y había pasado tiempo, magnifiqué
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que a mí me ha pasado justo lo contrario, esa relación entre ambas consiguió que me entusiasmara aún más con la lectura. ¡Un beso!

      Eliminar
  12. No he leído mucho tu reseña, porque leí en su momento La Catedral del Mar, y es más que probable que lea esta segunda parte, porque recuerdo que me gustó mucho. También me gustó mucho La mano de Fátima. Cuando lo lea vuelvo y compruebo si estamos de acuerdo...
    ¡Besotes!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Creo que es la primera vez que alguien me dice que disfrutó con "La mano de Fátima"! Ya tengo motivos para darle una oportunidad —además, está esperando en casa—. A ver si puedes leer "Los herederos de la tierra" pronto. ¡Besos!

      Eliminar
  13. A mí la anterior novela me gustó mucho y está pensaba leerla... al final varias reseñas negativas y que mencionaban que solo lo habían disfrutado en las últimas 300 páginas, me hizo descartarla. Tal vez algún día me anime y le de una oportunidad.
    Un beso
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Intenta darle esa oportunidad. Si te gustó "La catedral del mar" tienes posibilidades de que también disfrutes "Los herederos de la tierra". Si en algún momento te animas, aquí estaré para conocer tus impresiones. ¡Besos!

      Eliminar
  14. Ya sabes que para mí no ha sido una lectura tan satisfactoria,el recuerdo de La catedral del mar me ha pesado mucho pero estoy convencida que al ser una buena novela,que lo es,muchos lectores pueden disfrutar de ella como ha sido tu caso.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La he disfrutado mucho, Inés, pero también entiendo las críticas de aquellos lectores que no han encontrado el nivel de "La catedral del mar". ¡Besos!

      Eliminar
  15. Disfrute mucho con ella pero tengo que reconocer que para mi gusto le han sobrado algunas páginas debido a la falta de tanta acción.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto que en algunas partes se podría haber aligerado el contenido. Pero bueno, al final lo que importa es que la hemos disfrutado, ¿no? ¡Un abrazo!

      Eliminar