3 de agosto de 2016

"El sonido de los cuerpos", de Fernando J. López

El suicidio de Jorge, un director de cine en su mejor momento creativo, sume a Mario en un estado de perplejidad absoluta, donde se debate entre la desolación y la rabia. Incapaz de entender el porqué de la decisión de su pareja, intenta encontrar alguna respuesta en el cuaderno en el que Jorge había empezado a esbozar las escenas de su próxima película. Lo que Mario no puede imaginar es que esas páginas acabarán conduciéndolo hasta Alma, una periodista obsesionada por desvelar la identidad de un asesino que graba pentagramas en el cuerpo de sus víctimas. Juntos comenzarán un particular descenso a los infiernos donde, además de desentrañar las causas de las muertes que los rodean, habrán de enfrentarse a la verdad sobre sí mismos. Y sobre los nombres —y los cuerpos— que suenan en sus vidas. Con El sonido de los cuerpos, Fernando J. López firma una novela negra intimista y adictiva; una obra que se adentra en los enigmas de la pareja, la realidad que ignoramos de nosotros mismos y la atracción por la perversidad.
Fernando J. López | Dos Bigotes | 1ª edición | 2016 | 292 pp.
ISBN: 978-84-945170-5-1.
Cualquier lector de novela negra desea encontrar algunos ingredientes cuando se acerca a un libro publicado bajo este rótulo: un crimen truculento, una investigación que base sus pistas en un buena trama, algún que otro giro inesperado que haga la historia impredecible y, por encima de todo, un desenlace bien atado, sin flecos sueltos —y si algo queda, que esté bien justificado—. En esta época del año es fácil toparse con múltiples títulos en librerías y centros comerciales que responden a estas características, muchos de ellos vendidos como «thriller del año», con cientos de miles de copias vendidas en otros países. Luego la experiencia deja por el camino desengaños, decepciones y personajes completamente olvidables. Nada de esto ocurre con El sonido de los cuerpos, de Fernando J. López, una propuesta que cumple con las pautas mencionadas, pero en la que sobresale un ambiente oscuro e intimista que despliega sus alas para seducir al lector más exigente. Asesinatos, tráfico de influencias y un pentagrama grabado en las víctimas. Os cuento con detalle.

El sonido de los cuerpos tiene como punto de partida el suicidio de Jorge, director de cine en pleno auge gracias al éxito cosechado con la película Trenes. La inesperada muerte del personaje sume en una fuerte crisis a su pareja, Mario, desorientado entre la necesidad de hallar respuestas a la pérdida y el intento de borrar de su existencia aquella turbadora pesadilla. Las disquisiciones en soledad pronto se rompen con los avisos de Alma, interesada en remover algunas pesquisas sobre el caso. Cris —hermana de Jorge— y Saúl —amigo de Mario— completan los ejes de una trama que avanza poco a poco, pero con paso firme. El desarrollo del argumento se estructura en tres partes, las cuales apelan a la melodía del título: «El ruido», acordes inarticulados que proyectan el caos tras el fallecimiento de Jorge; «La música», armonía que persigue dejar atrás las cadencias cacofónicas de las primeras brumas; y «El silencio», último acto en el que reinan el desconcierto y una angustiosa tristeza.

Si por algo destaca la narrativa de Fernando J. López es por la desgarradora construcción interna de sus protagonistas. Las capas se desprenden, el personaje se desnuda, ni un solo ápice queda oculto. Las imágenes están dotadas de una profundidad que asusta, que perturba, que va más allá de la transparencia. Así lo demuestra con las intervenciones de Mario, cuyo discurso está concebido como una continua reflexión. Es un soliloquio, pero a la vez se desprende un diálogo con Jorge que se mueve entre la reciente muerte del director y lo que habría supuesto una hipotética ruptura. Todo en él se traduce en rabia, impotencia, culpabilidad, rencor, añoranza… en la penetrante realidad. Este esquema narrativo se repite con el resto de protagonistas, hasta el punto de que la novela negra llega a diluirse para conducir al lector por los recovecos de la mente, en un empeño de profundizar en el pensamiento más allá de la investigación criminal. No debe entenderse esto como algo negativo que resta valor al argumento; todo lo contrario, la intriga no se pierde, la búsqueda prospera a la vez que lo hace el perfil interno de cada sujeto. Sin embargo, todo esto acaba siendo secundario, pues el lector siente la imperiosa urgencia de conocer cada detalle en las vidas de los cuatro vértices que delimitan el misterio, de todo aquello que les ha conducido a su anárquica situación, pero sobre todo, necesita averiguar si aquellas almas decadentes hallarán fuerzas para despejar los guijarros de un pedregoso camino que no se antoja fácil.

Hay que subrayar también que El sonido de los cuerpos es una novela comprometida en su temática, con independencia de la clasificación dentro del género negro. Así, en sus páginas se alude a la prostitución, la trata de blancas, la corrupción, el desenfreno de la fama—y el posterior ocaso— y la transexualidad adolescente. Es necesario, casi obligatorio, resaltar este último tema por la visibilidad que supone dentro de la ficción; una línea argumental tratada con delicadeza, pero sin esconder la dureza de quien sufre el periplo impuesto. Gran parte de la sociedad sigue sin entender el proceso por el que debe pasar quien vive encerrado entre límites que no le pertenecen. Fernando J. López ha logrado reflejar con palabras todos los sentimientos y escenarios que salen al paso de este asunto: la incomprensión, el acoso, el distanciamiento, la empatía, el miedo a lo desconocido o el reconocimiento precoz frente a la vergonzosa burocracia. No es más que el indeseado enfrentamiento entre el desgarro de una existencia fallida y el inapelable prejuicio del fanatismo y la intransigencia.

El sonido de los cuerpos, de Fernando J. López, es el ruido del desconcierto y la ruindad del ser humano, es la música armoniosa de las piezas que encajan, pero ante todo, es el silencio que duele. Porque ahí, en nuestra enigmática —y bien conocida— soledad, es cuando nos escuchamos detenidamente, casi con pavor. Y nada causa más aversión que descubrirse en cuerpo y alma ante uno mismo. Es, en definitiva, una bajada a los rincones más oscuros del averno, sin salir de los límites de la piel. Si has llegado hasta este punto, da el paso definitivo. Lee. Escucha. Siente. Teme. 

«[…] tendríamos que ser dueños de nuestras circunstancias.
Pero la vida y la filosofía no funcionan así. Somos también
aquello que no hemos decidido.» (p. 64)

Muchas gracias a Dos Bigotes por el ejemplar facilitado

Fernando J. López en La Caverna Literaria

16 comentarios:

  1. No me importaría leerlo. Me gusta lo que cuentas. Un beso ;)

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    1. ¡Gracias, Natàlia! Si te animas a leerlo, aquí estaré para conocer tu opinión. ¡Un beso!

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  2. Pues no conocía al autor, gracias por descubrírmelo. no suelo leer mucho thriller, quizás por lo que comentas de que bajo publicidad sospechosa se esconden títulos nefastos. De todos modos este tiene buena pinta, si le tengo a mano lo leeré.
    Besotes!

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    1. ¡Gracias a ti por pasarte! Estaré encantado de conocer tus impresiones si finalmente llega la novela a tus manos. Aquí también tienes más reseñas de otras novelas del autor. ¡Muchos besos!

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  3. No lo conocía pero el género es uno de mis preferidos así que no me importaría nada leerlo.
    Un beso!

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    1. ¡Estupendo! Espero que acabe llegando a tus manos. ¡Besos!

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  4. Y yo sin leer todavía a este autor, pero me has convencido totalmente.
    Besos.

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    1. ¡Qué buena noticia! En el blog tienes mi opinión sobre cuatro novelas de Fernando, así que espero que te puedan ayudar a decidirte. ¡Besos!

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  5. Me gusta mucho el género, aunque como bien dices a veces te llevas desengaños con esa etiqueta de "thriller del año" que les ponen a algunos libros. Me alegro de que en este caso esté justificada.

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    1. Lo curioso, Espe, es que esta novela no lleva la mencionada etiqueta, pero merecería algún reconocimiento, al menos desde mi humilde opinión. ¡Un abrazo!

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  6. PUes no he leído nada del autor y esta novela parece estar bien, la tendré en cuenta.
    Un besote.

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    1. ¡Gracias por tener en cuenta mi opinión, Lourdes! Va otro beso.

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  7. Buenísima reseña!! Lo buscaré!

    Abrazos!!!

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    1. ¡Gracias por tus palabras, Ismael! Va otro abrazo para ti.

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  8. Jesús has logrado con tu reseña que quiera salir corriendo a comprarlo,no soy lectora habitual de novela negra pero las que he leído me han gustado y mucho, así que me la apunto.
    Saludos

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    1. Muchas gracias por tu comentario, MariaT. Palabras como estas son las que hacen que merezca la pena esta actividad. Ojalá llegue a tus manos y disfrutes la novela tanto como yo. ¡Saludos!

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