11 de agosto de 2016

"El Príncipe", de Salva Rubio

El agente del CNI Javier Morey recibe la misión de infiltrarse como inspector en la comisaría del barrio ceutí del Príncipe para investigar la posible colaboración de policías corruptos locales con los terroristas de la yihad islámica. Allí se verá obligado a enfrentarse y a trabajar con el subinspector Fran Peyón, el principal sospechoso, un hombre que reina en la zona con unos métodos poco ortodoxos, protegiendo a delincuentes y tratando de esconder su pasado trágico. Pero en el Príncipe Morey también encontrará el amor y su destino se unirá al de Fátima, una maestra local que se debatirá entre el respeto a las tradiciones de su familia, su matrimonio concertado, su hermano Faruq y la entrega a un amor prohibido que le ofrece la posibilidad de ser libre.
Salva Rubio | Suma de Letras | 1ª edición | 2014 | 479 pp.
ISBN: 978-84-8365-653-2.
Cada vez que comienza el curso las cúpulas televisivas preparan su artillería pesada para iniciar la temporada como líderes. Pocas son las apuestas que suelen calar entre una audiencia cada vez más exigente, por lo que los fracasos —especialmente en la ficción nacional— ya no sorprenden al espectador. Sin embargo, algunas veces se dan las coordenadas perfectas para que el éxito contente a crítica y público. Parece que fue lo que ocurrió con El Príncipe, proyecto que narra la difícil convivencia de culturas y religiones en uno de los barrios más conflictivos de Ceuta. La trama, protagonizada por Álex González, Hiba Abouk y Rubén Cortada, contó pronto con el respaldo de los audímetros; sin embargo, antes de que la serie fuese emitida, Salva Rubio —autor de Zíngara: buscando a Jim Morrison— ya trabajaba en la adaptación literaria a partir de los guiones originales. El resultado de su labor mantiene el nivel: una novela cargada de intrigas, sorpresas, decepciones y engaños, todo desde una narración libre de adornos que sólo persigue mantener la tensión en los lectores. Os cuento con detalle.

El volumen principia con el prólogo escrito por Aitor Gabilondo, creador y productor de la serie. Estos pocos párrafos permiten al lector conocer el contexto en el que surgió la aventura de El Príncipe —una noticia publicada en El País en junio de 2008 acerca de las investigaciones sobre islamistas y mafias chinas—. La recopilación de datos y las visitas a Ceuta permitieron a Gabilondo bosquejar las primeras ideas junto a César Benítez. Así, poco a poco se fueron perfilando las distintas escenas que tendrían lugar en el famoso barrio de la ciudad autónoma, donde el yihadismo, la corrupción y el narcotráfico aparecerían como una tríada inseparable. Quizá ahí radicó gran parte del excelente resultado, al mostrar sin censuras una realidad cada vez más preocupante, una descarnada terna que Salva Rubio ha llevado con acierto al papel.

Dejada atrás la introducción, la novela centra sus primeras páginas en la desaparición de Abdessalam Ben Barek —Abdú—, sospechoso de haber abandonado su casa para formar parte de una célula terrorista. Fátima, su hermana, intenta obtener las primeras pesquisas con las que calmar la desazón de la familia, a veces en el punto de mira por los negocios del primogénito Faruq. Pocas respuestas obtienen desde la comisaría del Príncipe hasta la llegada de Javier Morey, infiltrado del Centro Nacional de Inteligencia para destapar las presuntas colaboraciones entre la policía ceutí y los núcleos yihadistas. No son las únicas preocupaciones del barrio, marcado en su día a día por el contrabando de drogas y el constante enfrentamiento de bandas; una situación en la que la ley no llega desde los agentes de seguridad, sino con los cabecillas que intentan imponer su autoridad en las calles. Entre tiros, ajustes de cuentas y atentados, El Príncipe también tiene hueco para los dramas personales y los conflictos románticos; de esta forma se despliegan a lo largo de los capítulos temas como el matrimonio concertado, el amor inalcanzable por el choque cultural o la excesiva naturalidad de la delincuencia. Algunos de estos cauces narrativos discurren por la intensa aventura de Morey y Fátima, obligados a desprenderse de ataduras y prejuicios para salir triunfantes en un mundo en el que todo son adversidades y obstáculos.

La novela llegó al mercado editorial cuando la serie se acercaba al desenlace de su primera temporada, por lo que venía respaldada por un rotundo éxito de audiencia. Sin haber sido uno de esos cientos de miles de espectadores, creo que la propuesta de mover los argumentos televisivos a la narrativa ha sido todo un acierto, tanto por la originalidad de los guiones como por la excelente capacidad de Salva Rubio para obrar la transformación. Por tanto, no es mala idea leer el libro como punto de partida antes de poner cara a los personajes —algo harto difícil por las numerosas promociones de la serie y las fotografías intercaladas en el texto—. Aun así, si el lector llega hasta el volumen habiendo conocido a Fran, Morey, Fátima, Faruq o Khaled, no debe desecharlo, pues a veces son los pequeños detalles —esos en los que podemos detenernos sobre el papel pero que se nos escapan de la imagen en movimiento— los que enriquecen las historias ya contadas. En palabras de Gabilondo: «[…] olvidad la serie ahora. Olvidad incluso la portada de este libro. […] Olvidad sus rostros, los decorados, los vestuarios y permitid que sea vuestra imaginación la que genere un nuevo Príncipe…» (p. 16) 

El Príncipe, de Salva Rubio, traslada a la narrativa la serie creada por Aitor Gabilondo y César Benítez. Con una prosa ágil y directa, el lector se desplaza hasta tierras ceutíes para vivir los peligrosos entresijos de la captación yihadista, el narcotráfico en las costas de Marruecos y la corrupción policial. Con un entramado vertiginoso y un desenlace épico —abierto a una continuación ya disponible—, la novela cumple las expectativas tanto de los seguidores de la ficción televisiva como de los que se acercan por primera vez a la historia de Fátima y Morey. Una dura realidad que cumple con la máxima en estas fronteras: «[En el Príncipe] todo acaba en agua salada… O sea en lágrimas, o en el fondo del mar».

Muchas gracias a Suma de Letras por el ejemplar facilitado

Salva Rubio en La Caverna Literaria

20 comentarios:

  1. Lo leí el.año pasado y me gustó muchísimo. Ahora tengo pendiente la segunda parte.
    La serie no la he visto así que no puedo comparar
    Besos

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    1. Yo tampoco he visto la serie, aunque no ha sido complicado poner cara a los personajes. Tengo en casa la segunda parte, así que no tardará en caer. Un beso.

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  2. No me llama nada. Gracias por la reseña! Un beso ,)

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  3. Esta vez no me lo llevo, Jesús, no me llama mucho
    Besos

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    1. No pasa nada, coincidiremos en otras lecturas. Un beso.

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  4. No he llegado a ver la serie y ni sabía de la existencia de las novelas. No sé si me animaré, pero desde luego con tus reseñas dan ganas de leerlo todo, jajajaja.

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    1. La verdad es que llevo una buena racha de lecturas. ¡Que siga así! :)

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  5. Ni he visto la serie, ni creo que lea el libro. Muchas gracias por tu opinión. Besos

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    1. ¡Gracias a ti por el comentario, Marina! Otro beso.

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  6. La verdad no es mucho mi estilo y la portada parece de telenovela XD. Lo dejo pasar por esta vez. ¡Saludos!

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    1. Evidentemente, la portada es un reclamo para los telespectadores de la serie. :) ¡Saludos!

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  7. Me sorprendió porque no me esperaba mucho y la disfruté y eso que la serie no la he visto. La segunda parte ya está leída pero esta vez no me ha convencido ni la historia, ni como estaba narrado (me parecía todo mucho más rápido y tipo guión) y lo de los 4 finales mejor no hablar....espero que la siguiente la disfrutes más que yo!
    Un beso!

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    1. A mí también me sorprendió. No he visto la serie, pero conocía la trama de oídas. Una lástima que no hayas disfrutado el segundo volumen. Será mi próxima lectura, así que te contaré pronto. ¡Un beso!

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  8. hola la verdad que a mi esta novela no me llama nada supongo que el hecho de no haber visto la serie ayuda chao

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    1. A mí me pasó al revés, el hecho de no haber visto la serie fue lo que me animó a leer la novela. ¡Saludos!

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  9. No he visto la serie, que ha tenido locas a todas mis compañeras de trabajo. Quizá por eso no me ha llamado la atención. Y, la verdad, es que tampoco soy muy fan de las novelas que se hacen después de las series. No sé, no es lo mismo...
    Pero si dices que el autor lo hace bien, tus razones tendrás, aunque yo prefiero darle una oportunidad con el otro título que mencionas: Zíngara, buscando a Jim Morrison.
    Gracias por la reseña.
    ¡Besotes!

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    1. Si vas a darle una oportunidad a "Zíngara: buscando a Jim Morrison", ya ha merecido la pena escribir esta reseña. ¡Ojalá me cuentes pronto! Va un puñado de besos.

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  10. Zingara es un novelon y conociendo el talento de Salva seguro que la novela esta mejor que la serie

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    1. Estoy de acuerdo contigo, Fesaro: "Zíngara" es una gran lectura. Tengo ya ganas de conocer detalles de lo próximo de Salva Rubio. ¡Saludos!

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