14 de septiembre de 2015

"With every letter", de Sarah Sundin.

Lt. Mellie Blake is looking forward to beginning her training as a flight nurse. She is not looking forward to writing a letter to a man she's never met —even if it is anonymous and part of a morale-building program. Lt. Tom MacGilliver, an officer stationed in North Africa, welcomes the idea of an anonymous correspondence —he's been trying to escape his infamous name for years. As their letters crisscross the Atlantic, Tom and Mellie develop a unique friendship despite not knowing the other's true identity. When both are transferred to Algeria, the two are poised to meet face-to-face for the first time. Will they overcome their fears and reveal who they are, or will their future be held hostage by their pasts? Combining a flair for romance with excellent research and attention to detail, Sarah Sundin vividly brings to life the perilous challenges of WWII aviation, nursing —and true love.
Contraportada | Revell Books | 1ª edición | 2012 | 425 pp.
ISBN: 978-0-8007-2081-0.
A principios de año decidí aceptar el reto «Keep calm and read in English 2015», propuesto por Isi en su blog. En ese momento estaba preparándome para conseguir la certificación del nivel B1, así que tenía la excusa perfecta para aventurarme en este proyecto. Sin embargo, el tiempo pasó, conseguí aprobar los exámenes y llegué al verano sin haber comenzado ni un solo libro en inglés. Por este motivo, cuando Isi lanzó una encuesta para seleccionar la próxima lectura en este idioma, sentí que había llegado el instante perfecto. De las votaciones salió elegida la novela With every letter, de Sarah Sundin, una historia ambientada en la Segunda Guerra Mundial con un peculiar intercambio de misivas. Os cuento con detalle.

El punto de partida se sitúa en octubre de 1942, en las instalaciones del centro médico de la armada Walter Reed General Hospital (Washington). Entre enfermos, vendajes y apósitos aparece Philomela Blake —Mellie—. Su fragilidad y delicadeza en el trato de los pacientes marca desde el inicio una separación con el resto de compañeros. No obstante, es su don para entonar canciones lo que verdaderamente le hace destacar dentro del grupo. En este entorno se activa el juego epistolar, con una campaña de escritura de cartas para oficiales establecidos en Inglaterra. Aunque el anonimato es condición indispensable para participar en la dinámica —nada de nombres, datos personales o fotografías—, Mellie duda por su constante timidez y su incapacidad para las relaciones sociales. Aun así, no pierde la esperanza de hallar en unas cuantas líneas la senda del cambio: «A través del océano, quizás otro hombre joven la necesitaba. ¿Y si una carta podía aliviar sus miedos, sus preocupaciones o su soledad? ¿Y si sus oraciones podían fortalecerle? ¿Y si respondía?».

Al otro lado del Atlántico se entrena para el combate Thomas MacGilliver, en el que se dejan entrever rasgos similares a los de Mellie: una personalidad que le impide ejercer sus funciones, la continua preocupación por ser incapaz de superar algunos temores, y un pasado que le atormenta en el día a día. Mientras se pierde en divagaciones, nace en el destacamento la idea sobre la enigmática correspondencia tras la proyección de la película The shop around the corner (El bazar de las sorpresas). En ella, el intercambio epistolar ocupa el centro de la trama, con un final feliz, «un beso, un crescendo en la música y un fundido a negro». Es así como llegan hasta Tom las palabras de aquella mujer tímida, solitaria y con un innegable amor hacia su padre. Siente que es la mujer que necesita. Y casi de inmediato, Mellie se convierte en la esencia de cada uno de sus pasos.

El original planteamiento de With every letter, la expectación por el devenir de los protagonistas, y un atractivo trasfondo histórico apuntaban hacia una entretenida lectura que, finalmente, terminó desvaneciéndose. Hay varios aspectos que pueden explicar esta paulatina decadencia. En primer lugar, existe una excesiva similitud entre los personajes principales, como ya se ha anotado más arriba. Ambos encuentran en sus progenitores tanto el agradecimiento por lo bueno que han vivido como las desgracias que les angustian. Quizás no todos los lectores lo aprecien de la misma manera, pero dos personalidades calcadas en un cruce de misivas probablemente generen menos interés que en distintas situaciones conflictivas con disparidad de caracteres. 

Por otro lado, pecan de repetitivas las incesantes menciones a los miedos de Mellie y Tom, al pánico que sienten por no poder afrontar el futuro y, sobre todo, a los recuerdos lejanos que no cicatrizan. Son perfiles que agradan y cautivan al lector, pero el efecto se diluye con un narrador que rememora tales conflictos con asiduidad. Además, una última guinda corona el pastel: la presencia de un Dios omnipresente. Mellie languidece: Cristo la reconforta. Tom pierde la energía para seguir: un pasaje bíblico le inyecta valor. Mellie no conoce la verdadera amistad: su «Lord» le da fuerzas para seguir adelante. Tom entra en estado depresivo por la infamia de su padre: oraciones y ruegos son atendidos por una piadosa divinidad. En pocas palabras, un exceso de referencias religiosas que podrían frenar a un lector más escéptico.

En pocas palabras, With every letter, de Sarah Sundin, parte de una sugerente premisa que se ahoga entre disquisiciones, pesadumbres y sentimientos de culpa que martirizan irremediablemente a los emisores de las cartas. Bien es cierto que, a lo largo de cuatrocientas páginas, la historia parece tomar oxígeno en algunos pasajes en los que las epístolas se colocan en primera línea de acción. Aun así, estas leves recuperaciones no son suficientes para salvar el romance bélico, pues son los citados escollos los que consiguen imponer su bandera en tierra hostil.   

18 comentarios:

  1. Este reto lo tengo abandonadito el pobre... Con las opos lo que menos me apetece es cuando me pongo a leer es hacerlo en inglés... Pero bueno, cuando me anime otra vez, tendré en cuenta este libro para no leerlo. Por lo que cuentas, no me llama, aunque tenía una idea buena. Lástima no haber sabido aprovecharla.
    Besotes!!!

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  2. Pues ya es la segunda reseña en la que leo opiniones parecidas, así aunque al principio me llamaba mucho, ahora creo que lo dejaré pasar.
    ¡Un abrazo!

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  3. He disfrutado de la lectura conjunta porque me encanta leer entre varios y además Isi nos anima muchísimo con todo lo que organiza para leer en inglés. Con el libro - que no he terminado porque desistí - tengo una opinión prácticamente calcada a la tuya.
    Besos!

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  4. Yo me la bajé pero no me animé a acompañaros en la lectura conjunta. Por lo que he visto no ha resultado lo que se esperaba, una pena.

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  5. Tengo el reto abandonadísimo, en realidad todos los retos, pero este es el que más me duele porque en teoría debería ser el que tendría que cumpliar más. Si hay otra lectura conjunta espero animarme, aunque este libro no es un libro que me hubiese tentado demasiado.

    Besos

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  6. Anda, yo me lo descargué con vosotros y se me había olvidado!! Quería volver a leer en inglés y solo lo abrí. Veo que no te ha terminado de convencer.

    Un beso

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  7. Hola, le alegra que al final te decidieras y nunca es tarde para empezar un reto, Acabo de conocer tu blog y me quedo por aqui, espero verte pronto por el mio, besos,

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  8. ¡suerte con el reto! ;) y felicidades por el exámen aprobado.
    Este creo que me lo voy a saltar.
    un beso,
    Ale.

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  9. Segunda reseña que leo de esta libro, que no conocía, por cierto, y veo que no ha sido algo puntual. El libro, la historia flaquea irremediablemente. Lástima. Ah, y qué bien va tu progresión en inglés, Jesús. ¡Felicidades!
    Un abrazo,

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  10. Yo no me animo a leer en inglés ni relatos cortos, jeje, qué pereza me da. Y respecto al libro, por lo que cuentas no es de mi estilo, no creo que me gustase.

    bsos!

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  11. Este es un reto al que no me apuntaría nunca, aunque seguro que me pierdo más de una novela interesante porque no todo se traduce, aunque en este caso y por lo que cuentas, esta no sería una de ellas.

    Un beso.

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  12. Creo haber visto antes este libro, y la verdad es que me llama la atención. Un besote.

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  13. Gracias por la reseña Jesús. Este libro finalmente lo descarto. ¡¡Saludos!!.

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  14. Pues si lo que hay que salvar es el romance, el libro no es para mi
    Esta vez me das un respiro, Jesús
    Besos

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  15. No me llamaba nada este libro, y después de leer tu reseña mucho menos...

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  16. Pues me llama mucho, pese a los "peros", pero no s`´e yo si mi nivel de inglés es para esta lectura. Un besote!

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  17. Algo en inglés he leído este año, aunque no me animo a seguir con la racha de momento... El libro no pinta mal, pero no me iría corriendo a por él con tanto por leer como tengo. 1beso!

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  18. Un libro a no consideran. Lamento que esta incursión con el inglés no fuera del todo bien.

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