24 de diciembre de 2014

"Mr. Mercedes", de Stephen King.

Justo antes del amanecer, en una decadente cuidad americana, cientos de parados esperan la apertura de la oficina de empleo para reclamar uno de los mil puestos de trabajo que se han anunciado. Han hecho cola durante toda la noche. De pronto, invisible hasta que lo tienen prácticamente encima, un Mercedes surge de la fría niebla de la madrugada. Su conductor atropella y aplasta a todos los que encuentra a su alcance. Acto seguido, el coche da marcha atrás y vuelve a arremeter contra ellos. El asesino huye dejando atrás ocho muertos y quince heridos. Meses después, Bill Hodges, un policía jubilado que sigue obsesionado con este caso sin resolver, recibe una carta anónima de alguien que se declara culpable de la masacre. Brady Hartsfield vive con su madre alcohólica en la casa donde nació. Disfrutó tanto de aquella sensación de muerte debajo de los neumáticos del Mercedes que ahora quiere recuperarla.

Solapa interior | Plaza&Janés | 1ª edición | 2014 | 493 pp.
Traducción de Carlos Milla Soler.
ISBN: 978-84-01-34311-7.

He de ser sincero antes de adentrarme en mi opinión de Mr. Mercedes: cuando recibí las primeras noticias sobre esta novela descarté casi al instante su lectura. ¡Cuántas veces nos dejamos llevar por factores externos sin preocuparnos de lo verdaderamente importante! En este caso no tuve más motivo que el título dado al volumen, el cual me remitía a otras narraciones del autor: Buick 8, un coche perverso y Christine. Ambas novelas están vinculadas por la presencia de automóviles que cobran vida, en la primera un Buick modelo 1954, en la segunda un Plymouth de 1958. La idea de un coche como centro de la trama no me seduce —de ahí que aún no haya leído los libros mencionados—, y erróneamente pensé que Mr. Mercedes seguiría los mismos derroteros. Suerte que las primeras reseñas que leí me sacaron del equívoco, pues nada tiene que ver con aquellas propuestas. Stephen King recrea en estas páginas una adictiva persecución entre un inspector de policía retirado y un asesino sin escrúpulos, en la que ambos parecen llevar la delantera sobre su contrincante. ¿En qué mano estará la jugada ganadora?

Los hechos principian en abril de 2009, en los alrededores del Centro Cívico de la ciudad, donde se congregan decenas de personas para intentar conseguir un puesto de trabajo en la feria de empleo. Las interminables horas de espera y el intenso frío de la madrugada se difuminan por la irrupción de un Mercedes que atropella sin misericordia a parte de los desempleados. Las pesquisas recabadas por el cuerpo policial tras la tragedia apenas aportan luz a las posibles líneas de investigación, por lo que el asesino parece haber salido impune del atentado. Hasta que él mismo, por medio de una carta anónima con estilo desafiante, decide contactar con Bill Hodges, inspector jubilado que deja pasar la vida entre alcohol, programas basura y una constante tentativa de suicidio. Parece que el órdago lanzado por el ejecutor de la masacre funciona como aliciente para Hodges, pues pronto inicia sus propias averiguaciones lejos de las pautas de sus antiguos compañeros. 

Al otro lado de la misiva le espera Brady Hartsfield, empleado en Discount Electronix y repartidor de helados a tiempo parcial, con una vida completamente anodina de la que sólo desconecta para recrearse en su hazaña como «Asesino del Mercedes», etiqueta adjudicada por policía y prensa tras el suceso del Centro Cívico. Su carácter inestable, la permanente sombra del pasado y los escollos surgidos para la ejecución de sus planes hacen de Brady un personaje temeroso e inseguro, pero a la vez decidido y falto de pudor para alcanzar sus metas. Es aquí donde se halla la razón por la que contacta con Bill después de un año del crimen, en su deseo no sólo de dejar patente la incompetencia de la policía, sino también de masacrar al inspector por la búsqueda infructuosa. En pocas palabras, persigue el fin de los días para Hodges, pero la reacción de este último ante la carta recibida no hará más que poner piedras en el camino de Hartsfield. 

Con este choque de egos inicia Stephen King la novela, lejos de elementos fantasiosos y sobrenaturales, pero con una mentalidad psicótica y terrorífica tan marcada en otras de sus creaciones —mención especial para Annie Wilkes en Misery—. No obstante, a pesar del cambio de registro que lleva a cabo el escritor de Maine, su estilo se mantiene inalterable, algo que debemos agradecer sus seguidores. Quizás no gusten los personajes, o la historia no convenza, pero nadie puede dudar de la mano del maestro en estas quinientas páginas. Además, sabe cómo jugar con los tiempos y la tensión de los lectores, pues el interés en Mr. Mercedes no está en descubrir la identidad del asesino, sino en desentrañar los recovecos de su agitada mente mientras su persecutor se devana los sesos para capturarlo. Por eso nada de lo contado en esta reseña supone una revelación argumental, pues son los datos que King otorga al lector en las primeras páginas del volumen. Probablemente este sea el gran acierto del relato, al permitir el acceso como espectadores a los dos polos de la lucha. No importa, por tanto, la autoría del crimen, que es desvelada desde el inicio para realzar los resquicios psicóticos que marcan la personalidad de Brady en su mano a mano con el inspector Hodges. Sólo queda, pues, disfrutar del espectáculo.

Mr. Mercedes, de Stephen King, supone una nueva perspectiva en la narrativa del escritor estadounidense, con la que se aparta de títulos como El resplandor, Duma Key, La cúpula o Doctor Sueño, pero con dos protagonistas que sí recuerdan a creaciones pasadas. King ofrece una lucha de titanes sobre un trasfondo realista, donde sobresalen principalmente la profundidad en el desarrollo psicológico de los personajes y la creciente tensión que impregna la lectura en las últimas cien páginas. El de Maine inaugura con Mr. Mercedes una nueva trilogía, por lo que parece que no todo está dicho tras el intenso desenlace. Cada minuto cuenta. La fiesta acaba de comenzar.
   

Muchas gracias a Plaza&Janés por el ejemplar facilitado

32 comentarios:

  1. Siempre he pensado que Stephen King es un escritor tan solvente y tan versátil que es capaz de tocar cualquier género y enganchar al lector. lo demostró en "Un saco de huesos", donde se atrevió con una prosa más sentimental e intimista, y ahora nos convence con este "Mr. Mercedes". Bss

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, Mónica. Me ha gustado tu mención de "Un saco de huesos", la primera novela que leí de Stephen King y que me llevó irremediablemente a engancharme a su narrativa. ¡Besos!

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  2. No he leído nada de King, pero tengo muchas ganas de leer este libro.
    Un beso y feliz navidad.

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    1. ¡Espero que te animes con esta novela, Dolores! Feliz año. Un beso.

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  3. Aunque ver el nombre de King en una portada hace que descarte su lectura (soy una cobardica), este libro cada vez me llama más la atención y quizás lo lea. Feliz Navidad, Jesús! 1beso!

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    1. Anímate, no recurre King en esta novela al terror de otras narraciones. Quizás sea una lectura ideal para adentrarte en su mundo. :) ¡Feliz año! Un beso.

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  4. Cada vez le tengo más ganas a este libro.
    Besotes!!!

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    1. ¡Lánzate sin pensarlo, Margari! Un beso.

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  5. A mí me pasó al revés que a ti, que tenía muchas ganas de leerlo pero cuando me enteré que forma parte de una trilogía me vine abajo. Es que ando muy cansada de esta forma de escribir y publicar. Besos.

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    1. Te entiendo, Marisa. Parece que esta moda de las trilogías casi se está convirtiendo en una norma. En el caso de la aquí comentamos me alegro que sea así, porque me he quedado prendado de la historia. ¡Sólo espero que las restantes entregas no se demoren demasiado! un beso.

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  6. Ya sabes que me resultò bastante distraido, aunque me gusta el King más terrorífico, pero este libro también está bien. Muchos besos y felices fiestas! Muacks.

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    1. Es otra propuesta, distinta a lo que King nos tiene acostumbrado. ¡Bienvenidas sean las dos! Feliz año, Isabel. Un beso.

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  7. Yo sí he leído los otros libros "de coches" que mencionas, y bueno, me gustaron pero no eran para tirar cohetes. Sin embargo este creo que me llama más que los otros dos...

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    1. Léelo, Espe, que quiero conocer tu opinión. Algún día tendré que descubrir qué esconden esos coches terroríficos. ¡Besos!

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  8. No he leído nada de él pero quiero estrenarme con este título que tengo apuntadísimo. Me da un poco de pereza otra trilogía pero... y lo de conocer al asesino me recuerda a Augusto Ledesma. Muchos besos.

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    1. Pues sí, Goizeder, la manera en la que está planteada la historia también me recordó a "Memento mori". Creo que te gustará la propuesta de King. ¡Besos!

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  9. Este lo regalo en estas fiestas =)

    Besotes

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  10. Tengo que volver a leer a King. Solo he leído dos libros de él, pero me dejaron con muy buen sabor de boca. Su nueva novela tiene muy buena pinta.

    Un beso.

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    1. ¡Adelante! Si disfrutaste con King en esas dos lecturas, no dudes en seguir descubriéndolo. ¡Por suerte tienes muchos títulos entre los que elegir! Besos.

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  11. hola tengo muchísimas ganas de leer esta novela, espero que pronto tenga esa oportunidad, porque suelo leer todo de este escritor chao

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    1. Ojalá tengas pronto esa oportunidad, seguro que no te defrauda. Un saludo.

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  12. No he leído nunca nada de este autor, pero es que todo lo de este estilo no puedo con ello. Soy muy miedica!

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    1. Quizás esta podría ser una buena opción, Inés. No obstante, entiendo lo que comentas. ¡Por suerte hay mucho para elegir! Un abrazo.

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  13. Otro año que se me pasa y yo sin leer a Stephen King! le tengo que poner remedioooo!
    un abrazaco!

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    1. ¡Y tanto que tienes que ponerle remedio, Ismael! Al menos para saber si te convencen sus historias. ¡Objetivo para el 2015! Va otro abrazo para ti, amigo. :)

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  14. Yo no leo a King porque no puedo con el terror, pero con esta novela negra si que me animaría
    Besos

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    1. ¡Pues adelante, Carax! Ya sabes, si lees la novela no dudes en hacerme llegar tus impresiones. ¡Un beso!

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  15. Pues yo pensaba igual que tú, interesante tu punto de vista y tus palabras y forma de contarlo animan a apuntarse a esa fiesta

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    1. ¡Muchas gracias por tus palabras, Fesaro! Un abrazo.

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  16. Completamente de acuerdo. Hace poco lo leí y me sorprendió. No es que pensara que no lo haría, pero es que King no deja de sorprenderme. De él solo he leído 22/11/63 y Carrie, pero eso es suficiente para convertirme en su fan. 22/11/63 me pareció una maravilla. Y como alguien arriba lo menciona, King tiene una habilidad magnifica para moverse entre generos. Por supuesto que es conocido como el maestro del terror, pero la forma en la que manejó el romance en la novela ya mencionada y en esta (aún recuero el suceso y me da tristeza) es sorprendente, lo digo porque no escribe románce de ese que abunda, el de el es diferente.
    ¡Saludos!

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    1. Me alegra saber que con sólo esas dos novelas leídas Stephen King ya cuenta con otro seguidor. Lo bueno de todo esto es que tienes un sinfín de novelas para seguir con el autor. Te recomiendo "Misery". En cuanto a "22/11/63" sigue formando parte de mi lista de lecturas pendientes. ¡Un saludo!

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