2 de octubre de 2014

"La balada de Billy el Niño", de Alfonso Domingo.

El 14 de julio de 1881, en Fort Sumner (Nuevo México), Pat Garret acabó con la corta vida de Billy el Niño, que nunca cumpliría veinticinco años. Desde entonces su leyenda no ha dejado de crecer, especialmente entre los hispanos de Estados Unidos, que siempre lo protegieron y ayudaron; no en vano, el Chavito hablaba el español arcaico de Nuevo México. Enmarcada en una naturaleza grandiosa, los paisajes de Nuevo México y Arizona, La balada de Billy el Niño narra uno de los últimos episodios de un salvaje oeste que agonizaba a finales del siglo XIX, pero que no deja de ser un relato sobre las constantes de la condición humana: el amor, la libertad, la dignidad, la amistad, la traición, la muerte. Además, Alfonso Domingo ha incorporado a la narración una serie de documentos inéditos que ofrecen una nueva luz sobre la gran escapada, los últimos días de Billy el Niño y los motivos de su asesinato.

Contraportada | Algaida | 1ª edición | 2014 | 370 pp.
ISBN: 978-84-9067-102-3.

Siempre he rehuido de cualquier historia que tenga que ver con el Lejano Oeste, tanto en literatura como en cine, a pesar de no haber hallado nunca una razón convincente que explique mi perpetua «fobia». Por este motivo, cuando recibí por sorpresa hace varios días La balada de Billy el Niño, de Alfonso Domingo, surgieron muchas dudas. No obstante, ante la posibilidad de relegar la novela indefinidamente, decidí enfrentarme a ella de inmediato. Era la única forma de saber si mi injustificada aversión encontraría algún tipo de fundamento para rechazar este tipo de aventuras. El resultado cuenta con su cara y su cruz: una propuesta literaria bien construida, con una excelente documentación, un entorno perfectamente detallado y unos personajes que responden sin tacha a las pautas marcadas; sin embargo, no he logrado sentirme cómodo con el argumento del escritor segoviano, confirmando todo lo referido en las líneas previas. Os cuento con calma.

La balada de Billy el Niño principia en abril de 1881 dentro del condado de Lincoln, Nuevo México. Mujeres, niños, comerciantes y tenderos han salido a la calle ante la expectación de las últimas noticias recibidas sobre el apresamiento del joven Kid. La impaciencia, el desconcierto y el continuo griterío —«¡Ya viene el Chavito! ¡Ya viene el Chavito!»— son sólo la antesala de una escenografía en la que se relatará el trasiego del protagonista desde la fuga de La Casa de Murphy & Dolan hasta su confuso asesinato casi tres meses más tarde. En el camino el lector dispondrá de todos los detalles necesarios para conocer a fondo los hechos que han propiciado dicha situación, así como las causas sobre las que se construyen los estrechos lazos entre Billy y los hispanos de Estados Unidos. No es una historia más sobre un recordado cuatrero o un pícaro desperado, sino un recorrido impecable por las emociones del ser humano ante un caprichoso porvenir.

Alfonso Domingo maneja de manera acertada las técnicas narrativas para proporcionar una amplia perspectiva sobre cómo se fraguó el inexorable destino de Billy. Las continuas miradas al pasado y presente del personaje, así como la alternancia de voces narrativas a lo largo del viaje, permiten dar un paso más allá de la simple fuga y posterior asesinato del Chavito. Gracias a las diferentes calas en la evolución del protagonista, el lector es capaz de sentir la cercanía en las emociones de aquellos que tomaron parte en la senda del forajido, rescatando recuerdos, instantáneas y pensamientos de una voz truncada. Así se dan a conocer Annie Lesnett, regente de varios negocios junto a su marido Frank; José Córdoba, quien había sido en otro tiempo «juez de paz, droguero y farmacéutico»; Celsa Gutiérrez, una de las enamoradas del Niño; o Deluvina Maxwell, amiga incondicional del héroe hispano. Quizás sean las páginas dedicadas a las divagaciones de estos y otros personajes las que mejor mantienen la esencia final del relato, a pesar de que tal práctica suponga una interrupción momentánea en la busca y captura del fugitivo. Entre un plano y otro no hay que perder de vista las intervenciones de Pat Garrett, sheriff del condado de Lincoln, pues será quien ponga contra las cuerdas al joven, tomando la persecución casi como una venganza personal.

Con todo lo referido hasta este punto quedan patentes las virtudes que se esconden tras esta novela. Asimismo, es necesario resaltar las páginas que cierran el volumen, agrupadas bajo el título «Epílogo con figuras». Con ellas el autor prolonga la historia más allá de la muerte de Billy el Niño, haciendo partícipe al lector del rumbo tomado por los artífices de la aventura. Es allí donde se conocen anécdotas sobre la tumba del finado, el desenlace para algunos de los participantes en la narración, y otros detalles que logran dejar el libro sin cabos sueltos; además, los apuntes reseñados en este capítulo final se ilustran con varias fotografías que añaden un enfoque complementario justo en la despedida de los personajes, buscando en sus ojos la historia recién terminada. 

No obstante, La balada de Billy el Niño no ha sido una lectura adecuada para mí. Podría resultar extraño después de haber ensalzado el texto en los párrafos precedentes, pero ambos puntos no son incompatibles. Cualquier lector que sienta curiosidad por todo lo que rodeó a la pronta muerte del Chavito, o simplemente busque perderse entre tabernas, ganado, forajidos y juegos de naipes, aquí hallará algunas horas de entretenimiento. Pero no era este mi caso, como ya comenté al inicio de la reseña, razón por la cual no he conseguido conectar con la propuesta de Alfonso Domingo. Después de todo, parece que mi desinterés por esta temática vuelve a sobresalir tras este intento. Por tanto, hago hincapié en mi advertencia: no es problema del relato, ni de la manera en que se narra, sino del que suscribe esta opinión. Historias como la que aquí se cuenta merecen mejores lectores.


Muchas gracias a Algaida por el ejemplar facilitado

40 comentarios:

  1. A mí también me dan reparo las historias ambientadas en el Oeste, supongo que por empacho de películas ídem de pequeña, y la verdad es que no me llama nada la atención este libro... Además veo que, aunque lo has puesto muy bien, a ti tampoco te ha resultado del todo satisfactoria su lectura. 1beso!

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    1. En mi caso ni siquiera tuve ese empacho de películas, simplemente no consigo conectar con este tipo de historias. Como bien dices, es un buen libro, pero no está hecho para mí. ¡Un beso!

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  2. Ya sabes Jesús que a mí tampoco me ha convencido la lectura y los motivos son muy similares, creo que es un buen libro y el problema en este caso ha sido que no somos los lectores adecuados para esta historia
    Besos

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    1. Exacto, no somos lectores idóneos para esta aventura, pero es un libro recomendable. Tengo pendiente pasar por tu reseña. ¡Besos!

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  3. La verdad es que a mi no me tienta.... Para nada. La voy a dejar pasar.
    Gracias por tu reseña!
    Besos

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    1. ¡Como siempre, gracias a ti por tus comentarios! Un beso.

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  4. A mí no me llama nada esta novela, seguro que la dejo pasar.
    Un saludo.

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    1. ¡En otra ocasión será, Enzo! Un abrazo.

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  5. Lo tengo en la estantería esperando. Por las virtudes que señalas, creo que podría disfrutarla. Aunque nunca me he acercado a estas historias en libros. Sí en el cine, que era el género preferido de mi padre y creo que he visto con él todos los grandes clásicos del género.
    Besotes!!!

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    1. Por lo que comentas, Margari, creo que disfrutarás con esta novela. Espero con ganas tu opinión. ¡Muchos besos!

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  6. Nunca me han gustado las historias del Oeste ni películas ni novelas así que este libro tampoco es para mí. Muchos besos.

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    1. Entonces coincidimos. Como digo en la reseña, esta novela necesita de mejores lectores. ¡Más besos!

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  7. Pues precisamente por eso no me he animado a leerlo, porque el tema no me interesa demasiado y seguramente eso desmereceria el texto. Me pasa lo mismo con lo medieval y hace años que decidi no seguir esa linea... Besos

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    1. Siempre hay parcelas de la literatura con las que, por más que queramos, somos incapaces de conectar. ¡Es irremediable! Un beso.

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  8. No me llama mucho la verdad. Es verdad lo que dices, habrá mucha gente que le guste el género y seguro que la novela le encantará.

    Besos.

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    1. ¡Estoy convencido de que será así! Un beso.

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  9. A mí esta novela me parece super curiosa, pero reconozco que me pasa un poco como a ti, que no creo que sea de mi gusto. Bss

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    1. También me pudo a mí la curiosidad, Mónica, aunque al final el resultado fue el esperado para mí. Quise intentarlo, pero fallé. Insisto, es una buena novela. ¡Besos!

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  10. A mí curiosamente el Lejano Oeste sí me llama bastante y, sobre todo, cuando en él se ambienta una historia de amor. Te recomendaría Cadena de favores, de Marisa Grey, para quitarte esa espinita.

    Un abrazote.

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    1. ¡Muchísimas gracias por la recomendación, Xavier! Si más adelante decido dar una nueva oportunidad al Lejano Oeste, tendré en cuenta el título que propone. ¡Va otro abrazo para ti!

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  11. Me parece que este no es para mi... Lo dejo pasar
    Besos

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    1. ¡No pasa nada, ya vendrán otras lecturas!

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  12. A mi no es que me gusten las hisotiras del viejo oeste, pero hace un tiempo leí sobre Doc Holliday y la verdad es que me gustó bastante (y soy fan de las dos películas que hay sobre Wyatt Earp). Lo anoto.
    Un beso,
    Ale.

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    1. Me alegra saber que te llevas este título anotado, Ale. Ojalá encuentre en ti una lectora perfecta. ¡Besos!

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  13. Pues a mí también me gusta bastante todo lo relacionado con el lejano Oeste. Me llama bastante la atención y cualquier película antigua relacionada con el tema la veo, aunque luego no me acuerde ni del título, pero la veo. Bssss

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    1. ¡Pues esta podría ser una novela perfecta para ti! Si finalmente te animas, no dudes en hacerme llegar tus impresiones. ¡Un beso!

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  14. No leo mucho sobre el Far Wesr ni veo muchos westers la vetdad pero no lo descarto, Jesús. No, en absolut
    Un abrazo,

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    1. Me ha encantado tu comentario, Carmen. ¡Muy internacional! Como siempre, si te animas, estaré encantado de conocer tu punto de vista. ¡Otro abrazo para ti!

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  15. A mi el oeste que me gusta es el de Jim Thompson, la verdad. Por eso este título lo he mirado con cierto recelo desde que apareció.
    Me ha gustado tu reseña, muy equilibrada y partiendo además de una cierta reticencia. Puede que hago como tu y le de una oportunidad
    Besos

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    1. Muchas gracias por tus palabras. Ya sabes, si le das una oportunidad, no tardes en contarme. ¡Un beso!

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  16. Te iba a decir precisamente que no soy yo muy fan del Lejano Oeste. Bueno, es que a mí me caían muy bien los indios y claro, en esas películas y novelas los pobres no solían acabar demasiado bien... Pero me apunto esta lectura.

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    1. ¡Salían mal parados, sin duda! En mi caso sigo sin encontrar un motivo, pero no le daré más vueltas. Seguiré esquivando esta temática. ¡Si lo lees, me cuentas! Un beso.

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  17. Para no disfrutar con el tema, sí lo has hecho con la novela; la narrativa y la documentación son los puntos fuertes del autor,
    saludos

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    1. Pues sí, Porlomenix. No es mi tema, pero creo que es una buena novela. Por eso animo a otros lectores a que le den una oportunidad. Un abrazo.

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  18. Últimamente este libro me asalta desde cualquier sitio y me resisto... Todos animáis a leerlo, aunque no guste el Lejano Oeste, pero yo sigo sin animarme, si no tuviera tanto pendiente quizás os haría caso.
    Besos.

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    1. ¡No pasa nada, Manuela! Quizás más adelante se cruce en tu camino y tengas oportunidad de leerlo. ¡En la literatura no debe haber ni prisas ni obligaciones! Un beso.

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  19. No tiene un tema que me llame la atención, prefiero otro tipo de novelas.

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    1. ¡En otra ocasión será, Welzen! Un saludo.

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  20. Lástima, como tu bien dices es un gran trabajo el de Alfonso y se lo dije en persona, pero un tema complicado para todos los paladares.

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    1. Exacto. El trabajo de Alfonso Domingo es impecable, y así he querido plasmarlo en mi reseña. Por eso, aunque no sea una novela hecha para mí, invito a otros lectores a que se animen. ¡Saludos!

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