22 de noviembre de 2012

"Gatos por los tejados", de Lola Mariné.

«El escritor, la escritora, como gatos por los tejados, observan el devenir de la vida a su alrededor desde la distancia, aparentemente impasibles; pero en algún momento, una palabra, un gesto, una mirada, empiezan a configurar en su mente una historia y no podrán recobrar el sosiego hasta que se sienten a escribirla. Este libro obedece al deseo de reunir, en un solo volumen, los relatos publicados en los últimos años en edición impresa en distintas antologías y revistas, y también en sitios de Internet incluido mi propio blog de donde toma el título. Son 21 relatos de temática variada entre los que encontraréis relatos intimistas, eróticos, ciencia ficción, denuncia social e incluso juveniles y humorísticos. Es un libro para leer a la carta, a ratos perdidos. Para degustarlo a pequeños bocados eligiendo lo que más os apetezca en cada momento». 

Prólogo de Lola Mariné | Autoeditado – Amazon | 2012 | 82 pp.

La pasada semana tuvo lugar la Feria Internacional del Libro de Miami, evento literario destacado en Estados Unidos que contó con un espacio para algunos escritores españoles que forman parte de lo que se ha denominado como «Generación Kindle». Con motivo de esta cita, muchos autores decidieron promocionar sus creaciones en el portal Amazon, ofreciendo al lector la oportunidad de acercarse a los textos de forma gratuita. No tardaron en revolucionar las listas al alcanzar los primeros puestos. Entre las publicaciones que lograron este éxito se encuentra Gatos por los tejados, de Lola Mariné, compilación de relatos que han visto la luz en otros medios entre 2006 y 2011, y que ahora están al alcance del lector en este título. Hasta el momento no había tenido ocasión de leer a esta escritora, aunque sí conocía su nombre gracias a varias reseñas de Nunca fuimos a Katmandú. El primer acercamiento a la narrativa de Lola Mariné ha sido satisfactorio, breves historias que buscan la sorpresa con giros inesperados, personajes peculiares o revelaciones en las últimas líneas. Y es que no hay nada como encaramarse a un tejado y contemplar cómo pasa la vida.

Los relatos de Lola Mariné tienen procedencias distintas, lo que demuestra el interés y la perseverancia de la autora en esta modalidad literaria. Ha participado con sus escritos en los libros colectivos Tiempo de recreo (2008), Dejad que os cuente algo (2009) y Tardes de laberinto (2011); la revista Montcada Mírame (2009) o la publicación Atmósferas para la Fundación Vicente Ferrer (2009), entre otros, además de dos relatos inéditos. Gatos por los tejados se caracteriza por su heterogeneidad, la ausencia de una línea argumental que conecte la totalidad de los relatos; y, probablemente, este aspecto favorezca al conjunto, al hacer de cada texto un pequeño cosmos que evoluciona en sí mismo, sin necesidad de buscar apoyos fuera de las pocas páginas que lo conforman. Todo ello con un estilo sencillo, sin grandes ornamentos que dificulten al lector la cercanía en las vivencias de los protagonistas.

A continuación incluyo unos breves apuntes sobre los argumentos de las narraciones que, desde mi perspectiva, sobresalen del conjunto:

«A las once y media». Una mujer observa desde la ventana. En la calle, un chico detenido ante un semáforo en rojo enciende un cigarrillo. Ella cierra los ojos, hasta que suena el timbre. Allí está él, preparado para uno noche apasionada. Pero, a veces, la realidad se confunde con el deseo.

«El abuelo». Sentimientos, cercanía, comprensión y fidelidad como claves en la relación entre un anciano de noventa y seis años y su nieto de catorce. Un vínculo clave para el desenlace del relato.

«Adicción». Una adolescente narra su incursión en un mundo incomprensible para muchos, pero donde la más mínima debilidad puede crear una dependencia sin retorno. «Yo trataba de resistirme, de distraerme pensando en otra cosa, pero al final siempre volvía a caer».

«Café Paradís». El anhelo del pasado, el deseo de volver a una etapa anterior, que regresa para el personaje por un instante: su particular paraíso. «Cuando la puerta se abría le llegaba el aroma del café y el olor a canela y vainilla de los deliciosos pastelillos que se seguían sirviendo. Era como estar en casa. Aunque ahora, él se quedaba en la puerta con la cabeza humillada y la mano extendida».

«Cuando ella baila». El baile marca la relación entre un pintor y su criada, que acaba siendo su musa, a pesar de no tener ningún atractivo más allá de su danza. Un vínculo que cobrará en sus últimas líneas un significado especial.

«Una misteriosa dama». Una investigación diferente. Un detective recibe el aviso de la que será víctima de un asesinato anunciado. El único requisito: que el verdugo pague por el crimen. Pero, quizás, las piezas no ocupen las posiciones que aparentan en un principio.

«Rita y Bruce». Una separación dolorosa, una distancia impuesta que rompe la cercanía y la complementariedad de los sentimientos. Una vida en común, una mirada lejana en un parque, y la tristeza de volver a la rutina sin su presencia.

«Cosas de chiquillos». Pedro pasa desapercibido en el instituto. Sólo capta la atención de los demás para las burlas. Sin embargo, es invitado la noche del 31 de octubre a la celebración de Halloween. Acepta la propuesta pues, a pesar de las bromas, confía en poder disfrutar de la noche. Pero nada sale según lo previsto. Un cementerio será testigo del evento.

«Año 2218: un día cualquiera». La tecnología se ha impuesto en el día a día, haciendo a los ciudadanos prisioneros de ella, como consecuencia del gran avance del cambio climático. Charlie sueña con otra vida, la que cuentan sus antepasados, impensable para la sociedad en la que vive.

«Homenaje a Hitchcock». Una chica marcada desde su infancia por la escena del baño de Psicosis, se ve obligada a convivir con sus manías cada vez que tiene que pasar por la ducha. Un acontecimiento inesperado dará fin a su trauma.

«Soliloquio suburbano». Una sacudida en el tren supone el punto de partida para el monólogo de Marcela, que no tarda en contarle su vida a su compañera de viaje.

«Pies, pies, pies». Mario Valdivia se convierte en un escritor de éxito con su primera novela, gracias a la recomendaciones recibidas en un taller de escritura. Todo encaja perfectamente en su vida, hasta que su agente literario le avisa de la necesidad de publicar un segundo libro. En pleno proceso creativo, sentado en una cafetería cualquiera, unos pies vestidos de rojo lo sacan de su relato. Nada volverá a ser lo mismo.


Otras historias de Gatos por los tejados: «Lejos de casa», «Nacional 152», «El ascensor», «El candidato», «De la muerte y el deseo», «Un perro gigante de peluche», «Un mal día», «Perseverancia», «Un aroma familiar, antiguo».

          [Reseña nº 19 del desafío «25 obras escritas en español»]          

40 comentarios:

  1. Hola Jesús,
    solo había visto el comentario en Amazon.
    Muchas gracias por esta amplia y magnífica reseña.
    Me alegra que hayas disfrutado del libro.
    Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lola Mariné, ¡muchas gracias por tu comentario! He disfrutado de cada relato, sin duda. ¡Un abrazo!

      Eliminar
  2. Pues me tientas mucho con lo que cuentas. Leí Nunca fuimos a Katmandú hace tiempo y tengo pendiente los otros dos libros de Lola. Este me llamaba menos la atención por ser relatos, pero después de leer tu reseña he cambiado de opinión :-)

    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Narayani, ¡pues espero que te animes a leerlo pronto! Tengo curiosidad por saber si coincidimos en la selección de relatos. Imagino que más adelante me animaré con "Nunca fuimos a Katmandú". ¡Besos!

      Eliminar
  3. Cada vez me gusta más leer relatos, y estos son muy apetecibles. Muchos besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Goizeder, ¡pues adelante con ellos! Un beso.

      Eliminar
  4. Yo no soy mucho de relatos, solo los cojo de vez en cuando y cosas muy concretas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Albanta, eso le pasa a muchos lectores. De todas formas, si en algún momento te apetece leer pequeñas historias, aquí tienes una recomendación. ¡Saludos!

      Eliminar
  5. Tentador, muy tentador. Tendré en cuenta estos relatos, que a veces nos sirven para desatascar otras lecturas.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pakiko, pienso igual que tú, los relatos siempre hay que tenerlos a mano cuando una novela se nos atraganta. ¡Funciona! Un abrazo.

      Eliminar
  6. Cómo tientas con estos relatos! Me los llevo bien apuntaditos, que ya sabes que los relatos me encantan.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Margari, a ver si te animas pronto, que me gustaría compartir impresiones sobre algunos de los textos de esta antología. ¡Besos!

      Eliminar
  7. Me han gustado muchos de los resúmenes que has hecho de estos relatos. Algunos especialmente. No conocía a la autora pero siempre es interesante saber de otros escritores que aún no se conocen demasiado.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mariuca, siempre se agradece encontrar en los blogs a nuevos autores. Ojalá te animes con estos relatos. ¡Un abrazo!

      Eliminar
  8. No me llaman mucho los relatos, pero esta entrada me ha despertado la curiosidad sobre el libro, gracias! 1beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tizire, aprovecha la curiosidad que te ha despertado y anímate, así nos cuentas tus impresiones. ¡Un beso!

      Eliminar
  9. Entre que no soy mucho de relatos y el formato que tiene, esta vez no me lo apunto. Aunque me parece interesante lo que cuentas y el título me gusta.

    Besos Jesús... espero que todo te vaya fenomenal.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Raquel, no pasa nada, en otra ocasión será. ¡Todo sigue bien, espero que para ti también! Un beso.

      Eliminar
  10. Yo no suelo ser mucho de relatos...y eso que de vez en cuando leo algunoi...pero me tiene que dar al ojo...y este..mmm no sé si es de mi estilo.
    Gracias por la reseña.
    Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lesincele, ¡gracias a ti por tu interés! Un beso.

      Eliminar
  11. Tienen una pinta estupenda, y de vez en cuando suelo leer relatos así que tomo nota por si acaso. :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espe, creo que disfrutarás de esta antología. A ver si pronto te animas a leerlos. Un beso.

      Eliminar
  12. Me encanta leer relatos, sobre todo si te dejan pensativo con un final inesperado. Me parece admirable decir tanto con tan poco texto.

    Lo leeré sin duda. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dolores, ¡genial, espero pronto tus impresiones! La verdad es que la mayoría de los relatos de esta antología cuenta con finales con golpes de efecto. ¡Besos!

      Eliminar
  13. No me gusta mucho leer relatos, pero tengo preparado en el kindle "Nunca fuimos a Katmandú" así que pronto conoceré cómo escribe esta autora. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pilar, imagino que cuando vuelva más adelante a los textos de Lola Mariné, lo haré con "Nunca fuimos a Katmandú". Imagino que tú leerás antes la novela, así que estaré atento a tus impresiones. Un beso.

      Eliminar
  14. el nombre de la autora me sonaba y no sabía de qué, me he dado cuenta que era por Nunca fuimos a Katmandú un libro del que también he leído alguna reseña. Este otro que nos traes hoy no lo conocía, lo cierto es que pocos relatos cortos han pasado por mis manos, peor justo ahora estoy con unos y creo que seguiré la senda :) Así que apunto la recomendación. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Marilú, me alegras que tomes nota de esta compilación de relatos. Ya sabes, si finalmente te animas con la lectura, aquí estaré para compartir impresiones. ¡Besos!

      Eliminar
  15. Entre mis pendientes está este libro de Lola, espero ponerme con él algún día, aunque me temo que mientras dure el curso no voy a ser capaz de avanzar con mis lecturas "voluntarias" tanto como me gustaría.

    Como siempre, me encanta como lo cuentas.

    Por cierto, a ver si reseñas Doña Perfecta, me salvarías!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mayte, ¡muchísimas gracias por tus palabras, de verdad! Para "Doña Perfecta" necesito una relectura, que hace ya bastante tiempo que lo leí. ¡Tomo nota de tu petición! Besos.

      Eliminar
  16. Me gustan mucho los relatos bien escritos, pero para mí es un obstáculo que esté solo en edición digital...
    Besos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carmen, sé que existe edición en papel, pero no sé si es fácil conseguirla. Si te interesa, pasa por el blog de la autora (tiene el mismo nombre que el libro que reseño). ¡Muchos besos!

      Eliminar
  17. Me encantan los relatos cortoos! me apunto este libro

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Liz, ¡me alegra saber que te ha interesado la propuesta! Espero que nos cuentes pronto. ¡Besos!

      Eliminar
  18. Jesús, de Lola Mariné tengo en mi Kindle 'Nunca fuimos a Katmandú'. Estoy deseando ponerme con él pero me falta tiempo :) Sabes que me gusta leer relatos cortos de vez en cuando así que puede que este libro sea una opción.
    ¡Muchos besos voz mía! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. María, al menos vas a tener ocasión de conocer la narrativa de la autora por medio de su novela. Esperaré con ganas tu opinión, ya sabes que cada vez que paso por tu blog salgo con más títulos anotados. ¡Muchos, muchos besos, mi brocheta!

      Eliminar
  19. No he leído nada de esta autora, aunque ya he oído hablar muy bien de sus libros.
    Jesús, tienes un premio en mi blog, por si te apetece publicarlo.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Marian, ¡no sabía lo del premio! Ahora me paso a verlo. ¡Mil gracias! Un beso.

      Eliminar
  20. Este libro no tiene más que buenas reseñas, felicidades a la autora :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Al rico libro, ¡gracias por tu comentario!

      Eliminar