24 de octubre de 2012

"El sueño de la ciudad", de Andrés Vidal.

En la Barcelona convulsa de 1914, Dimas Navarro, hijo de inmigrantes, se niega a aceptar su destino como mecánico en las cocheras del tranvía. En su aspiración por escalar socialmente, logra ganarse la confianza de Ferran Jufresa, el ambicioso heredero de una de las familias de joyeros más importantes de la Ciudad Condal. Sin embargo, no cuenta con un serio obstáculo: la atracción hacia Laura, hermana menor de Ferran y una mujer avanzada a su tiempo, que compagina su trabajo en el obrador familiar con su colaboración en el taller de la Sagrada Familia de Gaudí. Traición y lealtad, amor y odio, pasión y venganza se entrecruzan en El sueño de la ciudad, una trepidante novela cuyo telón de fondo es la construcción del símbolo más representativo de la ciudad de Barcelona.

Contraportada | Planeta | 1ª edición | Marzo 2012 | 557 pp.

El pasado 11 de mayo recibí en casa El sueño de la ciudad, del escritor barcelonés Andrés Vidal, nueva publicación tras el éxito cosechado con su primera novela La herencia de la tierra. Hace ya un par de meses que acabé esta apasionante lectura, de la que no he podido hablaros hasta ahora por numerosos contratiempos. La ubicación del argumento en Barcelona y la presencia de un templo como escenario principal trajeron irremediablemente a mi memoria la novela La catedral del mar, de Ildefonso Falcones, a pesar de que esta última está ambientada en el siglo XIV. El buen recuerdo que guardo de esta aventura me llevó a adentrarme en la Sagrada Familia, en los primeros años del siglo XX, con grandes expectativas sobre el relato narrado en estas páginas. Sin duda, El sueño de la ciudad contiene todos los elementos necesarios para una lectura adictiva en la que las intrigas y las emociones se conjugan perfectamente, consiguiendo así una de las propuestas más interesantes de 2012.

Muchas gracias a Carlota Burrel y a Planeta por el ejemplar facilitado

El sueño de la ciudad comienza su andadura en un caluroso día de 1904, en pleno centro histórico, donde el lector pronto conoce a Juan Navarro, un conductor de tranvía que destaca desde un primer momento por su carácter afable, cercano y humilde; así lo demuestra en el trato con los viajeros de su línea, en un trayecto que ofrece una primera panorámica del entorno, donde los pensamientos del personaje enriquecen el recorrido entre la plaza Urquinaona y el barrio de Horta. Son esas reflexiones las que aportan detalles sobre los modestos orígenes de Juan, algo de lo que se siente orgulloso y que demostrará en muchos pasajes de la narración. A través de sus ojos llegan las primeras instantáneas de la Sagrada Familia, así como los primeros apuntes de su hijo Dimas, «un mocetón inconformista» que intentará alcanzar metas más elevadas a las conseguidas por su padre. Estas primeras páginas, a modo de prólogo, albergan un suceso inesperado cuyas consecuencias comienzan a desgranarse en el resto de la novela, diez años más tarde.

El paseo por las calles de Barcelona se estructura en siete partes, cada una de ellas con un mismo patrón en su primera página: la mención de una virtud y un pecado capital como título —recomendable tenerlos presente para el desarrollo de la ficción—, una cita de Antoni Gaudí y una fotografía de época de diversos emplazamientos de Barcelona. A partir de estos elementos, toda una historia que contar desde el núcleo familiar de los Navarro, al que se une el pequeño Guillermo, que tendrá mucho que ver —aunque sin tener conciencia de ello— con los terribles sucesos de la Semana Trágica de 1909, así como con ciertos vínculos que mantendrá Dimas a lo largo de la novela.

Las inquietudes de este último le llevarán hasta la familia Jufresa, conocida en la ciudad por su larga tradición en el mundo de la joyería, lo que permite a sus miembros disfrutar de una posición desahogada en un entorno marcado por el clasismo y la opulencia. Sobresalen del grupo los hermanos Ferran y Laura: el primero, por su constante interés por alcanzar un mayor poder económico, independientemente de la licitud de las actividades que precise desempeñar para sus propósitos, lo que lleva al lector a escenas oscuras y comprometidas; la segunda, por su deseo de superarse como persona y hacerse un hueco en el negocio familiar por medio del diseño exclusivo de joyas. Será esta última la que consiga traer hasta un primer plano el esplendor de la Sagrada Familia, al formar parte del taller de Gaudí para la decoración del templo. Entre las piezas del tablero hay que mencionar también la intervención de Bragado, jefe de policía que proporciona interesantes giros en el argumento —y no precisamente por una buena praxis—; y Jordi Antich, pretendiente de Laura que encuentra algún que otro obstáculo para su proyecto de vida, pequeñas trabas que pueden transformarse en grandes tropiezos para otros protagonistas.

Con todas estas figuras preparadas para comenzar el juego, sólo queda el pistoletazo de salida para la aventura, un ascenso marcado por los lazos sentimentales, los miedos, las pasiones, las ansias de triunfo y, sobre todo, el deseo de encontrar un sitio en una sociedad convulsa, aunque cada uno de los personajes ofrecerá una perspectiva bien diferenciada sobre cómo lograr ese espacio. Andrés Vidal, a través de una prosa sencilla y aderezada con una magnífica ambientación, consigue que el lector se sumerja en la Barcelona de comienzos del siglo XX para hacerle partícipe de un relato que evoluciona por sí solo, desde la sencillez y la aparente estabilidad en la vida de los personajes, hasta la explosión del clímax en un desenlace insospechado que dota a la narración de un ritmo trepidante hasta el cierre definitivo de la trama. No hay dudas de que los protagonistas de esta novela, así como muchos de los secundarios, son el gran acierto de esta lectura, pues a pesar de tener rasgos perfectamente definidos, son capaces de crecer a través de las relaciones tanto con los otros como con la sociedad, marcadas a su vez por la cercanía o el desapego hacia el entorno en el que se desenvuelven sus vidas. Así, una vez leída la última página, es fácil apreciar el cambio experimentado con los recuerdos de los pasajes iniciales, pero sin olvidar la esencia que han mantenido dentro de su progreso individual.

El sueño de la ciudad, de Andrés Vidal, ofrece un agradable periplo alrededor del mayor proyecto arquitectónico de Antoni Gaudí, un trayecto que consigue encontrar un punto de encuentro para varias historias paralelas que terminan por encajar milimétricamente; todo ello en un despliegue de emociones que convierte a los personajes y, consecuentemente, a la aventura de sus vidas, en un relato con el que identificarse. Al fin y al cabo, como cualquier edificación, los protagonistas son capaces de erigirse en todo su esplendor, aunque siempre expuestos a la intemperie y al temor del derrumbe definitivo.


          [Reseña nº 16 del desafío «25 obras escritas en español»]          

30 comentarios:

  1. Vaya reseña tan completa: dan ganas de leer el libro inmediatamente! Lo tengo entre mis pendientes, espero poder hacerme con él pronto y que me guste tanto como a ti. 1beso!

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  2. No conocía el libro, pero me ha llamado la atención, me gusta el argumento y lo que cuentas en tu reseña. Muchos besos.

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  3. Ay, he leído ya varias reseñas y me apetece un montón leerlo. Pero a este paso no me desatasco ni de coña, vaya tela...

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  4. Es un libro (y un autor) que me apetece mucho pero hay tanto pendiente que a saber cuándo tengo opción de leerlo. Tomo nota, no obstante, de tu reecomendación =)

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  5. A mi también me lo mandaron y me gustó mucho, fue todo un acierto. Me alegro de que también te haya gustado y me ha encantado tu reseña, super completa y que explica a la perfección todo lo que yo sentí al leer la novela.

    ¡Saludos!

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  6. Aunque solo leo reseñas positivas lo dejaré pasar, al menos de momento :)

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  7. A mi tambien me lo mandó la editorial y estoy de acuerdo con tus apreciaciones, me pareció una novela muy bien narrada, muy bien ambientada y con unos personajes muy bien dibujados.Me alegro de que te haya gustado.

    Un saludo

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  8. Te ha quedado una reseña genial!!!
    LO tengo apuntadísimo y con prioridad, que me lo han recomendado muchísimo!
    A ver cuando le llega el turno que quiero quitarme pendientes!
    Un beso!

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  9. También lo tengo pendiente desde esas fechas más o menos (ya me vale!). Pero casi le ha llegado el turno así que espero leerlo en breve.
    Besos

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  10. Completísima reseña! Me has dejado con muchas ganas de leerlo, pero tendrá que seguir esperando, que los pendientes se me rebelan en la estantería... Pero desde luego tengo que leerlo.
    Besotes!!!

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  11. Yo aún no me he estrenado con el autor pero le tengo ganas. Lo que no se es con que libro voy a empezar.

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  12. A mí también me gustó mucho, y eso que creo que el libro anterior es mejor aún, así que habrá que leerlo también. Un beso

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  13. Ya lo tenía apuntado, aunque con reseñas como la tuya gana muchos enteros en la lista.
    Un abrazo

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  14. Lo tengo apuntado desde hace algún tiempo esperando turno.
    Una reseña estupenda que me anima a repasar el orden de espera.
    Besos

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  15. Me encantó. Tanto como La herencia de la tierra. Nos hallamos, sin duda, ante uno de los escritores revelación de los últimos años. Tanto sus historias como sus personajes y su narración son absolutamente maravillosos.

    Gran reseña para una novela de diez.

    Un saludito.

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  16. A mi también me gustó mucho y el último tramo de la novela es totalmente adictivo.
    Me quedé con ganas de leer algo más del autor y por eso ya tengo La herencia de la tierra entre mis pendientes.

    Un beso!!

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  17. Me llama la atención pero ahora mismo estoy saturado de novelas comprendidas en ese periodo de tiempo, quiero variar un poco más de fechas.

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  18. Yo tampoco conocía el libro pero esta vez no lo apunto. No es el tipo de libros que suelo leer así que este lo dejo pasar ;)
    ¿Estás de vuelta definitivamente por estos lares?
    ¡Muchos besos!

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  19. Me llamó la atención desde la primera vez que la ví, y si dices que es un estilo a La catedral del mar, que me encantó con mas motivo quiero leela.

    Un beso.

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  20. Tizire, es una gran historia, no te decepcionará. ¡Un abrazo!

    Goizeder, a ver si pronto le puedes dedicar un hueco en tu blog. ¡Besos!

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  21. Espe, bueno, tu tenlo apuntado en la lista, para cuando se cruce en tu camino. ¡Besos!

    Marina, me alegra que tengas en cuenta la recomendación. ¡Besos!

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  22. Carol, ¡muchas gracias por tus palabras! Me alegra saber que coincidimos en nuestras impresiones, y que mis palabras te han hecho recordar tu lectura. ¡Un abrazo!

    Ismael, ¡no pasa nada, a por otras lecturas! ¡Abrazos!

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  23. Carmina, totalmente de acuerdo. Una gran historia. Espero poder encontrar pronto el momento para leer la primera novela del autor, que la tengo en casa pendiente de lectura. ¡Un beso!

    Lesincele, ¡gracias por tus palabras! Y adelante con esta lectura, te encantará. ¡Un abrazo!

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  24. Laky, ¡tengo ganas de conocer tus impresiones! Sin duda, nuestras listas de pendiente aumentan sin control. ¡Besos!

    Margari, ¡gracias por tu comentario! Sea cuando sea, estaré deseando conocer tus impresiones. ¡Muchos besos!

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  25. Albanta, seguro que cualquiera es buena opción. "El sueño de la ciudad" me ha encantado, y "La herencia de la tierra" ha recibido muy buenas críticas. Un abrazo.

    Pilar, la primera novela la tengo pendiente en casa, así que el próximo año le tocará el turno. ¡Ganas no me faltan! Un beso.

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  26. Pakiko, ¡gracias por tus palabras! Anímate pronto, disfrutarás de la lectura. Un abrazo.

    Jara, ¡gracias a ti también! Como le he dicho a Pakiko, adelante con esta novela, seguro que te encanta. Un beso.

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  27. Xavier Beltrán, todavía no he leído "La herencia de la tierra", pero por suerte la tengo a mano. Aun así, creo que llevas razón, estamos ante un escritor revelación. ¡Gracias por tus palabras! Un abrazo.

    Carla, ¡la recta final es trepidante! Sin duda, compartiremos impresiones también sobre "La herencia de la tierra". ¡Un abrazo!

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  28. Fesaro, ¡no pasa nada, en otra ocasión! Un abrazo.

    María, no es una vuelta al cien por cien, pero sí, estoy de vuelta. ¡No puedo dejar mi pequeño rincón! Muchos besos.

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  29. Dolores, no tiene que ver con "La catedral del mar", simplemente me recordó por algunas cosas antes de leer la novela. Sin embargo, después de descubrirla, nada tiene que ver, salvo el templo de fondo. ¡Besos!

    Libros que voy leyendo, ¡hablamos pronto, entonces!

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