16 de agosto de 2012

"Donde sueñan los tigres", de Ana Ayuso Verde.

Juan G. Lerma conoce su secreto. Lo sabe porque si no jamás habría sabido ilustrar estos cuentos, se habría despistado, habría confundido un lunes con un martes, una historia triste con otra menos triste, un juego inocente con un plan diabólico… Porque en los cuentos de Ana Ayuso nunca ocurre nada excepcional, pero sin embargo todos son excepcionales. Con gran habilidad juega con nosotros, nos mantiene a la espera, expectantes, de algo que sabemos no va a suceder. Y juega con el tiempo, con las incógnitas que este nos depara, porque no todos los días son iguales, monótonos, sin luz ni esperanza. Los miércoles a veces son misteriosos, también los jueves. Pero ¿y los domingos? Quizás, la respuesta, la encuentres escondida entre estas páginas.

Contraportada | Vagamundos | 1ª edición | Noviembre 2008 | 62 pp.

«La vida es una sala de espera». Esta frase apareció en una de las páginas de Donde sueñan los tigres, de Ana Ayuso Verde, un conjunto de cuatro pequeños relatos donde lo cotidiano adquiere una nueva categoría. Sin saber que tenía que encontrarme con esas palabras, me llevé estas historias para cubrir el tiempo que tendría que estar esperando para entrar en una consulta médica. Y mientras yo esperaba, el texto también lo hacía, y los personajes, y los que estaban a mi alrededor —cada uno de ellos con sus propios fantasmas—. Fue una lectura rápida, pero mágica. Ahora quiero compartirla con vosotros. Ah, por cierto, fue imposible terminar las últimas páginas en aquel espacio; simplemente, hay quien decide relatar su historia en voz alta, intentando aniquilar su espera, pero alargando inconscientemente la de otros.

Mi agradecimiento a Ediciones Traspiés por el ejemplar facilitado.

Donde sueñan los tigres da comienzo con un breve prólogo titulado «¿Qué haces los domingos?», escrito por Hilario J. Rodríguez, autor del ensayo Mapa mudo (reseña). En esas pocas líneas que sirven de introducción a los relatos de Ana Ayuso, aparece la definición exacta de lo que el lector encuentra en cada narración: «En ellos [los cuentos] nunca ocurre nada excepcional, pero sin embargo todos son excepcionales» (p. 5). Pequeñas anécdotas con personajes tan cercanos que a veces dan la sensación de haberse cruzado en nuestras vidas, pero con historias diferentes que nos apartan rápidamente de los rutinario.

«Un funeral propio» es la primera toma de contacto con la realidad propuesta por Ana Ayuso. En sus páginas todo se mueve alrededor de Josefina, una presencia un tanto particular que, sin moverse en ningún momento del lugar que le fue adjudicado, es capaz de percibir cada detalle de la familia con la que reside. Unas niñas que presumen de ella, un padre que se aleja poco a poco de la casa, y una madre que vive en un luto permanente conforman las coordenadas esenciales de esta ficción. «Esperando a Godot» comparte título con la obra teatral de Samuel Beckett. Si el escritor irlandés presentaba al público a Vladimir y Estragon en una espera insignificante, Ana Ayuso propone a su lector otro grupo regido por la demora cotidiana: el paso del tiempo en la consulta de un dentista, en cualquier velatorio o en la caja de un hipermercado. Un relato en el que no faltará un ingenioso giño a la obra de Beckett en las últimas líneas del texto. «Donde sueñan los tigres» propone una escenografía onírica donde se juega con los límites de la realidad del protagonista, y en la que el lector avanza en cada detalle ante el desconcierto de una sugerente trama que invita en su desenlace a la reflexión de otros mundos posibles —o de otras vidas soñadas—. Finalmente, «Ada» cobra sentido por los vínculos afectivos que se establecen entre sus personajes, por los gestos cautivadores, por la irremediable atracción. Una esquina, una calle, una papelera… cada detalle hace de esta narración una experiencia extraordinaria.

Donde sueñan los tigres, de Ana Ayuso, con ilustraciones de Juan Gonzalo Lerma y prólogo de Hilario J. Ramiro, ofrece al lector retazos de vidas que sobresalen magistralmente de la cotidianidad, demostrando la capacidad de la autora para crear escenarios reconocibles pero marcados con personajes que, sin ser especiales, acaban quedando en el recuerdo. Sin duda, merece la pena buscar un rincón en el que nos hagan esperar para conocer esta propuesta.

[Reseña nº 13 del desafío «25 obras escritas en español»]

18 comentarios:

  1. Me dejas con ganas de leer este libro de relatos. Y con lo que la editorial Traspiés cuida sus ediciones, un libro casi imprescindible para mí.
    Buenísima reseña!
    Besotes!!!

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  2. Yo todavía no me he estrenado con la Editorial Traspiés. Tengo ya en mi poder dos de sus publicaciones, incluyendo "Preversiones" que has reseñado en el blog, pero aún no he encontrado el momento. Así que empezaré por ahí y después veremos si me animo con la propuesta de lectura que nos traes hoy. Un abrazo.

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  3. No suelo ser de relatos pero éste ya lo tenía fichado de antes y veo que no me he equivocado. Lo mantengo en mi lista de deseos jeje
    Gracias por la reseña.
    Un beso!

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  4. Otro libro de relatos que tengo que incluir en lista, me ha gustado mucho tu reseña!Besos

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  5. Muy interesante Jesús. No conocía ni a la obra ni al autor aunque me parece que puede ser una muy buena opción para llevarme de viaje. Personajes excepcionales en relatos. Me gusta. Gracias y un abrazo

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  6. Le tengo echado el ojo desde que lo vi reseñado en un blog hace ya tiempo, tiene buena pinta =)

    Besotes

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  7. Me gustan los relatos, pero por las lecturas obligadas del club los tengo últimamente relegados a un segundo plano. Los que nos traes hoy parecen interesantes los tendré en cuenta, gracias. Un beso

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  8. La portada y el nombre me encantan!
    besotes

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  9. Magnífica reseña que me ha picado muchísimo la curiosidad, me han entrado unas ganas enormes de leer el libro, cada vez me gustan más los relatos y la editorial Traspiés nunca me ha defraudado, tomo nota. Muchos besos.

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  10. Estos de Traspiés son muy detallistas para todo, por lo que veo.

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  11. Margari, ¡gracias por tus palabras! La verdad es que llevo ya cuatro libros de Traspiés y cada vez estoy más encantado con sus propuestas. ¡Lástima que los libros duren poco! Besos.

    Offuscatio, estoy deseando conocer tus primeras impresiones. Como le digo a Margari, llevo cuatro lecturas de la editorial Traspiés y hasta el momento me han gustado todos los títulos. ¡Besos!

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  12. Lesincele, gracias a ti por tu comentario. A ver si puedes leerlo pronto. ¡Un abrazo!

    Marilú Cuentalibros, ¡gracias por tu comentario! Inclúyelo en la lista, seguro que aciertas. ¡Un beso!

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  13. Yossi Barzilai, me encanta que barajes esta propuesta para tus lecturas de viaje. Será un acierto. ¡Abrazos!

    Shorby, como has podido comprobar, te confirmo lo de la buena pinta. ¡Un beso!

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  14. La Vieja Encina, seguro que encuentras pronto el hueco para esta lectura. Son unas sesenta páginas, así que se leen en un rato. ¡Un abrazo!

    Liz, pues si te encanta la fachada, ¡disfrutarás muchísimo con el interior! Un saludo.

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  15. Deigar, me alegra que tengas en cuenta la recomendación. ¡Un abrazo!

    Goizeder, ¡gracias por tus palabras! Curiosamente, la primera vez que tuve noticias de la editorial fue a través de tu espacio. Llevo ya cuatro libros leídos de Traspiés, y todos han sido lecturas muy gratificantes. Lo mejor de todo es que aún tengo un par de títulos nuevos esperando en casa. ¡Muchos besos!

    Espe, ¡ni te imaginas cuanto! Lástima que sean propuestas tan cortas. Una edición tan cuidada en una novela de 400 páginas sería impresionante. ¡Besos!

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  16. Este libro me encantó, no paro de recomendarlo para quienes quieran iniciarse en los relatos porque me parecieron una pasada todos.

    Besos!

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  17. Sandra Rivero, como puedes deducir de mi reseña, estoy completamente de acuerdo contigo. Merece la pena la lectura de estas pequeñas joyas. ¡Un beso!

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