30 de noviembre de 2011

IMM 12. Últimas adquisiciones (Noviembre 2011)

En esta ocasión son sólo tres las novedades que os traigo, llegadas gracias al regalo de un amigo, al sorteo de un blog y a la primera colaboración con una editorial. Por tanto, noviembre se convierte en el primer mes en que cumplo mi propósito de no realizar ninguna compra, tanto por cuestiones económicas como para dar salida a las lecturas que esperan en casa. La única adquisición permitida es la perteneciente a Círculo de Lectores, pero esa queda para la entrada del próximo mes. ¡Vamos allá!

 

22 de noviembre de 2011

"Siempre el mismo día", de David Nicholls.

Emma y Dexter se conocen la noche del 15 de julio de 1988, durante su fiesta de graduación en la universidad. Han cumplido veinte años, acaban de licenciarse y tienen toda la vida por delante. Dexter es un chico frívolo con una buena posición social, mientras que Emma está enfadada con el mundo y es políticamente radical. Aunque al día siguiente no pueden dejar de pensar el uno en el otro, se separan: Dexter se toma un año sabático para recorrer Europa, y Emma se queda en Edimburgo a trabajar. Durante los siguientes veinte años, Emma y Dexter se seguirán encontrando cada 15 de julio. Y mientras se va revelando el verdadero significado de ese día crucial, ambos vivirán altibajos, separaciones, encuentros y alegrías.

Contraportada | EMBolsillo | 2ª edición | Octubre 2011 | 479 pp.

Sin ninguna duda, esta lectura conjunta ha sido para mí la menos esperada del año, por la rapidez con la que se fraguó la idea. Marina, del blog El devorador de libros, anunció cierto día por Facebook que habría una sorpresa en su espacio esa misma noche. Así que decidí estar atento, lo que me permitió formar parte de esta iniciativa, ya que los cinco primeros participantes tendrían la ocasión de conseguir un ejemplar de Siempre el mismo día, de David Nicholls. Por aquel entonces, ya me había apuntado a un par de dinámicas literarias, por lo que no sabía cómo iba a encajar todos los plazos, pero decidí lanzarme con esta aventura. Todo un acierto, pues esta novela, una de las más vendidas en los últimos meses, ofrece una lectura fresca con dos protagonistas inolvidables, donde el amor y la amistad llegan a confundirse irremediablemente.

14 de noviembre de 2011

"Todo lo que muere", de John Connolly.

Una noche, Charlie Parker, alias «Bird», inspector de policía de Nueva York, sale a tomar unas copas después de una discusión conyugal; cuando vuelve a casa, se encuentra a su mujer y a su hija brutalmente asesinadas. Entre los sospechosos figura el propio Parker, a quien expulsan del cuerpo de policía, pero el crimen queda sin resolver. Roído por el sentimiento de culpa y deseoso de venganza, Parker, sin embargo, no duda en acudir en ayuda de su antiguo jefe para resolver el misterioso y trágico caso de una joven desaparecida, una investigación que le llevará allí donde jamás imaginó que llegaría.

Contraportada | MaxiTusquets | 2ª edición | Abril 2010 | 424 pp.

El año pasado, aprovechando una estancia que hice en Madrid por asuntos laborales, visité varias veces las grandes librerías de la capital. En una de estas ocasiones, una de mis mejores amigas pasó por allí para visitarme. Siempre tenemos la costumbre de regalarnos algún que otro libro, por lo que en aquel encuentro seguimos con el procedimiento habitual. Uno de los títulos que tuve ocasión de traer a casa gracias a su detalle fue Todo lo que muere, de John Connolly. El libro llegó a mi estantería en julio de 2010, pero se quedó en un segundo plano. Hace unas semanas, cuando vi que Bookworm proponía esta novela desde su blog Bitácora de (mis) lecturas, consideré que era la ocasión perfecta para dar salida a aquella historia. Ahora, una vez leída y viéndola con algo de distancia, encuentro en esta aventura una trama que entronca, sin duda, con la novela negra más tradicional, pero que no ha conseguido transmitirme tanto como esperaba en un principio. No será para mí el libro del año, pero al menos me ha convencido lo suficiente como para dar una oportunidad a la segunda entrega de esta serie detectivesca.

12 de noviembre de 2011

FMTs [3]: "Un árbol crece en Brooklyn", de Betty Smith.

Hoy quiero volver a recordar la novela que formó parte de la primera lectura conjunta organizada por La Caverna Literaria, en colaboración con El Universo de los Libros. Un árbol crece en Brooklyn no consiguió alcanzar las expectativa iniciales, no porque fuese una mala novela, sino porque la manera en que estaba concebida la hacía más ideal para una lectura pausada, sin límites temporales. La mejor muestra de que es una novela escrita cuidadosamente está en muchas de las páginas que la forman. Os dejo hoy algunos textos seleccionados, en esta entrada tan especial para el blog: la número 100. ¡Gracias por seguir acompañándome!

Siguió mirando los pies del viejo, imaginando que en su tiempo ese anciano también había sido un niño, un bebé limpio, suave, a quien su madre besaba los piececitos rosados. Tal vez cuando tronaba de noche su mamá se inclinaba sobre la cuna, tierna y solícita, le arrullaba para que no tuviese miedo, le decía que allí estaba ella, luego lo alzaba y colocando la mejilla contra su cabeza le decía que era su niño, su niño querido. (p. 22)

Una persona que supera su ambiente por la cuesta del esfuerzo y el dolor puede tomar dos caminos: olvidar su pasado, o recordarlo siempre y conservar en el alma comprensión y compasión por aquellos que dejó atrás en su doloroso ascenso. (p. 154)

Debe haber aguas turbias y oscuras para que el sol tenga algo que enmarque su deslumbrante gloria. (p. 171)

No se tarda mucho en escribir sobre temas de los que no se sabe nada. En cambio, la realidad cuesta mucho más, porque hay que vivirla primero. (p. 338)

La gente siempre cree que la felicidad es algo que se pierde en la distancia -pensó Francie-, una cosa complicada y difícil de conseguir. Sin embargo, ¡qué pequeñas son las cosas que contribuyen a ella! Un lugar para refugiarse cuando llueve, una taza de café fuerte cuando una está abatida, un cigarrillo que alegre a los hombres, un libro para leer cuando una se encuentra sola, estar con alguien a quien se ama. Ésas son las cosas que hacen la felicidad. (p. 469)

 Ella se lo prometió.
Y él le pidió toda su vida con naturalidad, como si le estuviese pidiendo una cita. Y ella se la prometió con la misma naturalidad con que hubiese extendido la mano para saludar o decir adiós. (p. 472)

Un árbol crece en Brooklyn, Betty Smith
Debolsillo, 2009

7 de noviembre de 2011

Recordatorio: Lecturas conjuntas en "Leo, luego existo", "De todo un poco" y "Libros que hay que leer".

La recta final el año sigue dando oportunidades a aquellos lectores que quieran participar en una lectura conjunta. Además de las que hay puestas en marcha (podéis informaros aquí), tres nuevas convocatorias están disponibles para los dos próximos meses. Las dinámicas están organizadas por Lady Boheme (Leo, luego existo), María (De todo un poco) y Laky (Libros que hay que leer). A continuación tenéis las portadas de los libros seleccionados. Si estás interesado en alguno de ellos, sólo tienes que hacer clic sobre la imagen para acceder a toda la información de la lectura. ¡Adelante!

4 de noviembre de 2011

IMM 11. Últimas adquisiciones (Octubre 2011)

Octubre ha traído hasta mis estanterías un total de siete novedades, tres títulos más con respecto al mes anterior. En este caso, el conjunto está formado por cuatro novelas que encontré rebajadas en un centro comercial, el pedido del último catálogo de Círculo de Lectores, un libro ganado en un concurso y, finalmente, un título comprado tras haber leído una excelente reseña en un blog.