10 de octubre de 2011

"El cebo", de José Carlos Somoza.

Ella es la mejor, la más preparada, la única que puede atrapar al Espectador, el mayor y más brutal homicida de todos los tiempos. Ella es el cebo: ha sido entrenada para cazarlo. En un tiempo en el que la tecnología ya no sirve para atrapar a los asesinos, la policía descubre un método infalible cuyas claves se pueden interpretar en el teatro de Shakespeare: cada una de las obras del artista, escritas bajo el influjo del Círculo Gnóstico de Londres, refleja la manera de manipular el deseo. Los cebos, expertos en conductas humanas, son adiestrados para utilizar ese poder creando máscaras que controlen lo que anida dentro de nosotros mismos. Cuando Diana Blanco, el mejor cebo de la policía, descubra que su hermana es el próximo objetivo del Espectador, iniciará una carrera contrarreloj que la conducirá hasta la guarida del monstruo. A partir de ese momento se desencadenará un trepidante juego de sospechas que llevará a la protagonista a un final inquietante y explosivo, siguiendo la estela de un paisaje desolado donde nada ni nadie son lo que parecen.

Contraportada | Debolsillo | Mayo 2011 | 488 pp.

Es muy probable que, a estas alturas, después de casi nueves meses con el blog en marcha, haya mencionado en alguna parte que José Carlos Somoza es uno de mis escritores favoritos. No obstante, he tardado en volver a su narrativa, a pesar de haber tenido un pequeño acercamiento a las letras del autor a través de su obra dramática Miguel Will. Dos han sido las razones que han motivado la larga espera: por una lado, la última novela que pasó por mis manos de Somoza, La llave del abismo, fue una decepción, hasta el punto de abandonar la lectura, algo que no es habitual en mí, y mucho menos con este escritor; por otro lado, el precio de venta de su último trabajo, El cebo, hizo que tuviera que esperar hasta la edición de bolsillo. Por tanto, el deseo de olvidar el pequeño bache que me supuso su última novela y las ganas de descubrir una historia original, me llevaron a adquirir El cebo en edición económica en cuanto salió a la venta. Y, por fin, me he reencontrado de nuevo con el autor que tantos buenos momentos me aportó con otras novelas como La caverna de las ideas, Clara y la penumbra o Zigzag. En esta nueva publicación, Somoza sorprende con un original argumento en el que se mezcla la persecución de psicópatas y asesinos en serie, con el teatro de William Shakespeare, todo ello a través de una trepidante trama donde los giros argumentales aparecen como una constante a lo largo de toda la novela, para desencadenar en un desenlace que, difícilmente, podrá olvidar el lector. La acción y la intriga están aseguradas.

La historia va a quedar estructurada en cinco partes: «Prólogo», «Comienzo», «Entreacto», «Final» y «Epílogo». La primera de estas divisiones despista un poco al lector, sobre todo cuando se adentra en el resto de la trama, pues la sensación inicial una vez avanzada la novela es la de que el comienzo nada tiene que ver con lo que se desarrolla a partir de la segunda parte. La respuesta tarda en llegar, pero todo queda perfectamente encajado antes del cierre de la historia.  La acción está protagonizada, principalmente, por Diana Blanco, cebo experimentado de la policía y conocedora de la dramaturgia shakesperiana. A pesar de su relevancia dentro del cuerpo de policía, Diana comienza la novela planteándose su dimisión para compartir su vida con Miguel Laredo, pues la dedicación del cebo exige continuamente la exposición a situaciones peligrosas, al entrar en contacto con personas desequilibradas que buscan en el sufrimiento de otros la satisfacción de sus filias. Aquí es donde entra en juego uno de los puntos fuertes de la novela: la capacidad inventiva del autor para relaciona algunas de las tragedias de William Shakespeare con el desorden mental de los criminales. Surge así todo un campo semántico que será constante en la novela: las mencionadas «filias», deseos que esconden las personas y que sólo son satisfechos con la evocación de determinados elementos; las «máscaras», conjunto de gestos, palabras y acciones que los cebos deben poner en práctica para captar a los presuntos delincuentes; o, por ejemplo, el «psinoma», algo que podría considerarse como un ADN psicológico, completamente cuantificable, lo que permite analizar el comportamiento de cada persona en función de sus debilidades e inclinaciones. Así se aprecia en el siguiente fragmento, en el que se menciona la filia denominada «Holocausto»:
Pensé de nuevo en el aspecto dominante de su ex, si es que se trataba de su ex, y recordé lo que Gens opinaba sobre La doma de la bravía de Shakespeare y su relación con los fílicos de Holocausto. En esa obra, Kate, la mujer bravía, ofrece obstáculos que enardecen a Petruchio, que a su vez la «doma» con más obstáculos. «Es una lucha de voluntades que se estorban entre sí ―decía Gens―, un símbolo de la máscara de Holocausto». [pp. 24-25]

Mis gestos estaban calculados. Los entrenadores los llaman «la danza», porque son movimientos que no conducen a un fin concreto y se frenan entre sí, como las discusiones entre Petruchio y Kate. [pp. 27-28]

[…] la blancura cegadora de la habitación, similar a la de un cuarto de baño; la holografía de la mujer con aspecto dominante; la presencia ridícula y doméstica de una caja de zapatos para encerrar su secreto íntimo, el deseo de su psinoma… Todos aquellos detalles por sí solos eran admisibles en una filia de Holocausto, pero en conjunto pertenecían a otra clase de cosa, bien distinta. [p. 33]
El cebo vuelve a estar, desde mi perspectiva, a la altura de las grandes novelas de José Carlos Somoza, al conseguir crear un argumento novedoso en el que la complejidad de los personajes, la utilización de máscaras y las cuestionables apariencias logran un ambiente claustrofóbico que mantendrá en vilo al lector hasta la última página ―literalmente, pues la completa resolución del caso llega con las últimas líneas―. No obstante, hay dos cosas que no me han permitido darle la nota máxima. Primeramente, me costó mucho entrar en la trama, pues aunque las escenas de acción van a ser protagonistas esenciales de esta novela, es necesario exponer toda la situación, lo que implica la presentación de los personajes, la mención del nuevo vocabulario ―al que el lector debe acostumbrarse rápidamente―, la descripción de varias escenas de Shakespeare para ilustrar las diferentes máscaras… Evidentemente, todo es indispensable para conseguir lo que Somoza persigue con El cebo, pero quizás mi mente quería llegar demasiado rápido hasta el Espectador, objetivo único en los planes de Diana Blanco. Sin embargo, en la recta final, la sucesión de acontecimientos es imparable, hasta el punto de haberme resultado un tanto excesivo; eso sí, a pesar de la acumulación de giros argumentales, las escenas están perfectamente descritas, lo que hace pensar fácilmente al lector en lo grandiosa que podría ser una adaptación cinematográfica.

José Carlos Somoza consigue, con esta nueva publicación, un argumento en el que la originalidad prima sobre cualquier otro elemento, a pesar de que en algunos momentos puede recordar a su novela Clara y la penumbra. En esta historia, en el que el escritor vuelve a la obra de Shakespeare como uno de los pilares fundamentales para el desarrollo narrativo, se encuentra la combinación perfecta para aquellos lectores deseosos de encontrar una ficción en el que la intriga y las obsesiones más oscuras se dan la mano.

Valoración: 4,5 / 5

27 comentarios:

  1. ¡Hola! Pues yo con este autor estoy en tira y afloja. Si "Zig Zag" me gustó mucho luego leí "Dafne desvanecida" y me decepcionó bastante. Así que hay estoy entre el sí y el no aunque lo más seguro es que vuelva a leer algo suyo y esta creo que es una buena opción.

    ¡Feliz lunes, Jesús!

    ResponderEliminar
  2. De este autor sólo he leído Clara y la penumbra y me encantó. Pero no he vuelto a leer nada de él. No sé por qué. A ver si le hago un hueco y pruebo más. ¿Alguna recomendación? Muchos besos!!

    ResponderEliminar
  3. M., "Zigzag" es una gran historia. Sinceramente, creo que "El cebo" podría ser la novela ideal para que te "reconciliaras" con Somoza. Yo, al menos, lo he conseguido. ¡Feliz comienzo de semana también para ti! ¡Besos!

    Goizeder, ¡claro que te hago una recomendación! Sin duda, mi novela favorita de Somoza, y la que le da título al blog: "La caverna de las ideas". Es una doble historia (lo que sucede en la trama principal y lo que se va contando en las notas a pie de página), para llegar a un final totalmente inesperado. También te recomiendo "Zigzag". ¡Ojalá vuelvas a animarte con este autor! ¡Muchos besos!

    ResponderEliminar
  4. Pues la verdad es que no he leído nada de este autor y sin saber por qué tengo varios libros suyos en casa. Creo que nunca me atreví, me da un poco de miedo porque he oído opiniones sobre sus obras para todos los gustos. Sólo lo intenté una vez, con Cartas de un asesino insignificante, y no salió muy bien, lo he dejado a medias un montón de veces. Pero si mal no recuerdo creo que tengo el de Clara, el de Dafne y éste que reseñas tú, Jesús. Quizá empecé por el menos indicado pero, según vuestras opiniones, aún estoy a tiempo de intentarlo con otro y con mayor éxito. Ahora estoy mucho más animada respecto a este autor.

    Un saludo, Lola

    ResponderEliminar
  5. Vaya reseña has hecho. Me ha gustado mucho la manera en que relataste tu impresión.
    No he probado a Somoza pero sí que me intriga desde hace rato, mucho más desde que vi esta novela. Tiene muy buena pinta.
    Voy a pensar a ver si me decido por fin. ¿O me recomiendas alguna para comenzar?

    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  6. Este es un autor del que no he leído nada y no me llamaba demasiado pero con tu reseña y otra que he leído creo que de Shorby me atrae bastante, igual me animo
    un beso!

    ResponderEliminar
  7. Este lo quiero seguro, cae ya ya ya!

    Besotes

    ResponderEliminar
  8. Lola, "cartas de un asesino insignificante" es una de las publicaciones de Somoza que todavía no he leído.Me alegra saber que vas a darle una nueva oportunidad a este escritor. De los que mencionas, es evidente que te recomiendo tanto este título como "Clara y la penumbra". En mi caso, me gustó más el segundo. ¡Ya me contarás! Un abrazo.

    Deigar, ¡muchas gracias por tus palabras! Para comenzar con Somoza, te pongo cuatro títulos sobre la mesa (los ordeno en función de mis gustos): "La caverna de las ideas", "Zigzag", "Clara y la penumbra" y "El cebo". Cuatro novelas magníficas para una primera toma de contacto. ¡Espero que pronto puedas darme la noticia de que te has animado! Saludos.

    ResponderEliminar
  9. Tatty, estás en lo cierto, fue Shorby quien hace poco reseñó este libro, también positivamente. Espero que poco a poco aumente tu curiosidad por este escritor. ¡Besos!

    Sandra, ¡magnífico, esperemos que caiga pronto! ¡Besos!

    ResponderEliminar
  10. Con la buena reseña que has hecho, creo que voy a intentar reconciliarme con el autor, Jesús. No ahora mismo, pero sí más adelante, si consigo aligerar un poco las lecturas.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  11. No he leído nada de Somoza pero hay algunas novelas de el que me llaman mcuhísimo la atención.
    Para empezar, me recomiendas este? Quiero empezar por uno bueno y como el anterior que leíste de el te decepcionó mejor ir sobre seguro :)

    Un Beso

    ResponderEliminar
  12. Margari, ¡muchísimas gracias! Me alegra saber que darás una segunda oportunidad a Somoza. ya sabes, para cualquier recomendación, aquí me tienes. ¡Besos!

    Dácil, ya sabes que cada lector es un mundo, así que las recomendaciones siempre son arriesgadas. La novela que me hizo conocer al autor y querer leer más obras suyas fue "Clara y la penumbra"; la siguiente que leí, que se convirtió en mi favorita, fue "La caverna de las ideas"; y luego, de todo lo que he leído, la que más me ha gustado fue "Zigzag". Por supuesto, "El cebo" también es una buena opción. ¡Espero que te sirva mi ayuda! ¡Besos!

    ResponderEliminar
  13. He leído 5 o 6novelas de Somoza y la mitad me gusto mucho mientras que las otras no me gustaron nada. Así que tengo sentimientos encontrados respecto a el...
    Besos

    ResponderEliminar
  14. Pues yo ahora no me acuerdo si me leí algo de este autor o no pero este libro caerá.
    Besos, Jesús!

    ResponderEliminar
  15. Yo tampoco suelo abandonar las lecturas excepto cuando con diez años me dio por leer Lo que el viento se llevó (y lo que se llevó fue mi paciencia) porque estaba enamorada de la película. Aún el marcapáginas de entonces se encuentra dentro del libro por aquello de... "ya lo pensaré (leeré) mañana". Respecto a Somoza, tendré que posponerlo porque los libros por leer se me acumulan pero quedo avisada. kisses

    ResponderEliminar
  16. El cebo es el libro que me inició con este autor. Me deslumbró totalmente. Es magnífico
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  17. Laky, ¿cuáles han sido las que no te gustaron? Tengo curiosidad. ¡Muchos besos!

    Carmen, ¡me alegra saber que vas a animarte con este libro! Espero que te guste. Si no, puedes pasar por aquí para darme las quejas. :P ¡Muchos besos!

    ResponderEliminar
  18. June, "Lo que el viento se llevó" lo tengo pendiente en casa desde hace un par de años. ¡Pero intentar leerlo con diez años debe ser todo un reto! Sobre Somoza, ya sabes, cuando quieras animarte con este autor, aquí encontrarás todas las recomendaciones. ¡Besos!

    Mientrasleo, es curioso que tu comienzo con Somoza haya sido con su última novela. Lo mejor es que ahora tienes todo un nuevo universo literario para descubrir. ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
  19. Pues ahora mismo no recuerdo si he leído algo de este autor, pero creo que no. De todas formas no me llama mucho la atención (cuando alguien dice que "es un autor que te puede gustar mucho o no gustar nada", a mí por lo general no me gustan nada, jeje) Esperaré.

    Besos y buen finde!

    ResponderEliminar
  20. Narayani, ¡qué le vamos a hacer! No nos pueden gustar todos los autores, ni tampoco tenemos tiempo para descubrir la totalidad del universo literario. ¡Nos encontraremos en otras reseñas! ¡Buen fin de semana también para ti! ¡Besos!

    ResponderEliminar
  21. Bueno, aún así leeré algo en algún momento seguro... no puedo opinar sin leer nada de él... :-)

    Besos!

    ResponderEliminar
  22. Como sabía yo que te iba a gustar la novela!!
    Me alegro =)

    Me recordó también en cierto modo a Clara, por "el malo"... no spoileo a nadie =P
    Pero como dije en mi reseña, me quito el sombrero otra vez con este hombre, que me tiene encandilada =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  23. Shorby, a medida que iba leyendo, me iba acordando de tu entrada y de la reseña positiva que hiciste. Desde luego, ante muchas de las historias de Somoza hay que quitarse el sombrero, y está puede incluirse sin problemas en la lista. Me alegra saber que en algún momento también pensaste en "Clara y la penumbra". ¡Muchos besos!

    ResponderEliminar
  24. Narayani, ya sabes, en el momento en que te animes con Somoza, sea cuando sea, aquí estaré para compartir impresiones. ¡Un beso!

    ResponderEliminar
  25. No he leído nada de este autor, pero dada tu reseña, creo que tengo que hacerlo. Le haré un hueco y buscaré algún libro suyo. ¿Con cuál me recomiendas empezar?
    Besos!!

    ResponderEliminar
  26. Trescatorce, además de este título, que podría ser también una buena elección, siempre menciono tres novelas para las recomendaciones: "La caverna de las ideas", "Clara y la penumbra" y "Zigzag". La primera es mi favorita y la que me inspiró para el título del blog; la segunda, con la que me inicié en la narrativa de Somoza; y la tercera, una historia igualmente entretenida. ¡Ya me contarás! ¡Más besos!

    ResponderEliminar