12 de abril de 2011

"Nadie te encontrará", de Chevy Stevens.

Para Annie O'Sullivan, agente inmobiliaria de Clayton Falls, en la isla de Vancouver, el último cliente del día está a punto de convertirse en su peor pesadilla. Tras la afable sonrisa de aquel hombre, sin embargo, se esconde un psicópata que destrozará su vida. Annie despertará atada en una cabaña en el bosque, lugar en el que permanecerá retenida durante más de un año. Allí deberá aprender a convivir con su enemigo, un ser repugnante y obsesivo cuyos maltratos dejarán una indeleble huella en todo su ser.
Ya libre, en su intento por volver a convertirse en una persona normal, superar sus miedos y dejar de dormir todas las noches encerrada en el interior de un armario, Annie irá desgranando ante su psiquiatra la terrible experiencia que se vio obligada a sufrir, reviviendo así aquel largo año que pasó encerrada. Pero el desgaste físico y psicológico a los que se vio expuestos, el doloroso descubrimiento de los motivos por los que el "Animal" decidió secuestrarla, quizá supongan pruebas demasiado duras como para poder recobrar la cordura.

(Solapa. Círculo de Lectores. 1ª edición. 2011)

Cuando leí por primera vez el argumento de esta obra, tuve claro que, antes o después, tenía que formar parte de mi biblioteca. Quería descubrir esa truculenta historia de la protagonista, secuestrada por un desconocido y retenida durante un año. No tuve que pensármelo mucho, al ver que esta novela era exclusiva de Círculo de Lectores, por lo que, de momento, no iba a poder encontrarla en librerías. Así que, aprovechando su buen precio, la incluí en mi último pedido. Sinceramente, lo que encontré no era lo que esperaba, y quizás por esta razón me ha sorprendido mucho más. Ha habido un par de momentos en que me ha costado avanzar, pero es algo que también está relacionado con la historia, con ese manejo del tiempo que lleva al lector a sufrir el paso de los minutos junto a Annie. Y eso que lo mejor estaba por llegar tras su liberación (nota: esta información no es spoiler, pues desde la primera página se conoce dicho dato). Pasen y lean...

Nada más comenzar la novela, llama la atención la originalidad en la estructura: cada uno de los capítulos representa una sesión con su psicóloga, a la que Annie le cuenta toda la historia de su calvario. Aproximadamente la mitad de ellas estarán dedicadas a todos y cada uno de los hechos que tuvo que sufrir en su convivencia forzada por el Animal, como ella lo llama. La historia comienza cuando la protagonista, que trabaja para una inmobiliaria, sale de su vivienda para celebrar en una de las casas una jornada de puertas abiertas. En los últimos minutos, un señor amable, educado y con una aceptable presencia, le pide a Annie poder echar un vistazo, pidiéndole disculpas por su justa llegada. El intercambio de palabras será mínimo, pues el cliente potencial acaba convirtiéndose en su pesadilla durante los siguientes meses. A través de este encierro, de los pensamientos de Annie y de sus conversaciones con David (el Animal), conoceremos a otros personajes que actuarán en la segunda parte de Nadie te encontrará: Luke, el novio de Annie, con el que mantiene una relación estable; Christina, su mejor amiga, y también dedicada al mundo inmobiliario; Lorraine, su madre, con la que discute por teléfono justo antes de salir de casa, camino de su fatal destino; o Wayne, padrastro de Annie, con el que no mantiene mucha relación.

La otra parte de las sesiones con la psicóloga estarán destinadas al avance de Annie O'Sullivan en su día a día tras su liberación (tendréis que leer la novela para averiguar cómo sucede). Ahí conocemos realmente las dimensiones de su encierro: es incapaz de continuar su vida anterior, necesita dormir en un armario para sentirse segura, rehuye de las relaciones sociales y del contacto humano... Habrá quien pueda pensar que esta parte carece de interés, una vez relatada la resolución del secuestro, pero no es así, pues lo mejor de la historia, desde mi punto de vista, sucede en este tramo de la novela, especialmente en sus últimas cincuenta páginas. Comienza en este punto una investigación policial para descubrir realmente quién es David, y cuáles eran sus motivos para llevar a cabo su empresa.

¿Impresiones generales? Bastante buenas. La primera parte era más previsible, en el sentido de que sabía lo que me iba a encontrar: un psicópata que encierra a una chica durante un año y que la somete a todos sus caprichos, paranoias y traumas infantiles. Aun así, no me defraudó, pues cuenta con algunas recreaciones que no habían pasado por mi mente, y que son muy impactantes. Sin embargo, hubo un momento en el que me costó avanzar, como he comentado más arriba, pues las digresiones de Annie cobraban en algunas escenas el protagonismo de la obra. Ahora bien, una vez acabada la novela, entiendo la necesidad de la autora por recoger esos momentos, tan necesarios como los demás. Mi valoración general mejoró con la segunda parte, una vez que Annie abandona la cabaña, pues a partir de este instante se desarrolla una trama que no esperaba, convirtiéndose así en el gran atractivo de Nadie te encontrará. No puedo decir nada sin desvelar parte del argumento, así que dejo el suspense. Aun así, estoy convencido de que ningún lector quedará indiferente con tan grandioso desenlace.

Muy recomendable.

Valoración: 5 / 5