2 de marzo de 2011

"La Universal", de Toti Martínez de Lezea.

Descubre una visión diferente de nuestra historia. El azar ha unido a unos personajes singulares que se han visto salpicados, sin comerlo ni beberlo, por el atentado que sufrieron Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg el día de su boda. Su único deseo es sobrevivir en una época donde la corrupción, la agitación social y la delincuencia están a la orden del día. Una novela que combina con maestría la ironía y el rigor histórico. Además, la autora sorprende con la investigación de una misteriosa desaparición, a la vez que hace un retrato agridulce del Madrid de la época, en el que nos deleita con una serie de personajes inolvidables dotados de un gran ingenio para adaptarse a su situación. Una novela con sentido del humor.

No suelo prestar mucha atención a esas novelas que, desde hace algún tiempo, se tildan de "históricas", etiqueta que creo que ha perjudicado mucho a la literatura actual y que han conseguido que, a pesar de tener muchos seguidores, haya otros tantos -entre los que me incluyo- que rechacen cualquier libro que venga "avalado" por tal adjetivo. Esta ha sido la razón principal por la que nunca he prestado atención a Toti Martínez de Lezea, aunque en algún momento tuve cierto interés, cuando se publicó El jardín de la oca, aunque nunca llegué a darle una oportunidad. Sin embargo, en el último catálogo que había recibido de Círculo de Lectores, aparecía La Universal, nuevo título de la escritora. A primera vista, y leyendo sólo la sinopsis, parecía que se apartaba un poco de lo "habitual", para traer al lector un Madrid convulso a comienzos del siglo XX, con personajes muy variopintos (anarquistas, videntes, profesores, prostitutas, abogados...), y con una intriga que resolver: la desaparición de alguien apellidado Mendoza. Con todo esto, y el atractivo precio que ofrecía el catálogo, decidí que era el momento de dar esa oportunidad a la escritora, y ha sido todo un acierto.

La historia comienza el 31 de mayo de 1906, día en que tiene lugar el atentado contra Alfonso XIII y Victoria Eugenia en las calles de Madrid, ante multitud de personas congregadas para ver a los aclamados reyes tras la boda. Este hecho afecta desde el primer momento a los personajes de La Universal, encabezados en la apertura de la obra por Antón, republicano acérrimo, y que ve cómo su vida cambia tras el ataque a los monarcas.A partir de aquí, la escena es un continuo desfile de personajes, hasta el punto de crear un ente colectivo cuya acción grupal acabará siendo la verdadera protagonista, aunque sin olvidar las historias y problemas personales de cada uno de los vecinos de la pensión. Así, en este particular paseo madrileño, el lector encuentra, entre otros figurantes, a Eulalia, esposa de Antón, y continuamente preocupada por las apariencias y la filiación política de su marido; Juan José, profesor que busca un nuevo puesto tras haber sido despedido; Casilda, recogida en la calle, sin pertenencias; Cantonal, fiel a su anarquismo, que aparecerá en la pensión en compañía de Virtudes, una prostituta; doña Patrocinio, vecina del primer piso, la cual se gana los cuartos echando las cartas... Con esta pequeña muestra, el lector puede imaginar, desde el primer momento, infinitas posibilidades para la trama.

Entre todo ese elenco, destaca Ignacio Wallinstein, abogado que trabaja para un bufete, y que se verá envuelto en una interesante trama a partir de un simple papeleo con doña Elvira, cuyo marido ha desaparecido sin dejar rastro, y que solicita la firma de unos documentos para poder acceder al dinero de su cónyuge. Desde mi punto de vista, este es el gran atractivo del argumento, a pesar de que las anécdotas y las locuras que ocurren dentro de la pensión tampoco tienen desperdicio. No obstante, el desarrollo novelesco siempre se anima cuando cuenta con el aliciente de los descubrimientos de Wallinstein (digno apellido para una saga de detectives), además de implicar a otros personajes más allá de "La Universal", como es el caso de Cecilia Beltrán, Amando, Romancero o Matías. Los vínculos que se establecen en la parte dedicada a la desaparición de Mendoza quedan perfectamente fijados, sin cabos sueltos, lo que algunas veces lleva a encontrar situaciones algo forzadas para que la trama avance (por ejemplo, escuchar casualmente una conversación de dos extraños donde se menciona un dato que permite enlazar la vida de dos personajes de la novela que, aparentemente, nada tienen en común).

En otras palabras, mi primer encuentro con la obra de Toti Martínez de Lezea ha sido bastante satisfactorio, pues La Universal se perfila como una novela con un personaje colectivo que hará las delicias del lector, a través de elementos como la mezcla de clases sociales, el choque de diferentes ideologías, los guiños históricos o la trama detectivesca, además de arrancar alguna que otra risa en varios momentos del libro (no se va de mi cabeza el momento "fallera" ni la sesión de ouija... ¡y hasta aquí puedo leer!). Como dije al principio, desconocía hasta este momento la obra de Martínez de Lezea, y no sé cómo estarán planteadas sus otras novelas marcadas con la etiqueta de "históricas", pero La Universal debería quedarse fuera de esa categoría, pues el contexto no es más que el punto de partida. Así, el lector que huya de ese tipo de obras puede tranquilizarse, pues no encontrará datos engorrosos ni fechas impertinentes.

¡Recomendable!

Valoración: 4 / 5


2 comentarios:

  1. Me ha encantado la reseña, así que esta obra sí que me la apunto. Y si encima te hace reír, más me reafirmo en mi opinión.
    Besotes!!!

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  2. Margari, como te he comentado en la entrada del IMM4, creo que es una buena manera de empezar con esta autora. De cualquier forma, puedes esperar a que salga en bolsillo, y así te arriesgas a un menor coste (la edición normal está sobre 18 euros). ¡Ya me contarás si finalmente te animas! ¡Más besos!

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