10 de febrero de 2011

"Come, reza, ama", de Elizabeth Gilbert.

A los treinta y un años y con una vida aparentemente perfecta, Elizabeth Gilbert se traslada con su marido a las afueras de Nueva York y decide intentar tener un hijo, sólo para darse cuenta de que no quería ni un hijo ni un marido. En plena crisis emocional y espiritual decide empezar de nuevo y emprender un largo viaje. Este libro es la bitácora de esa travesía, en la que la autora descubrirá el placer sensual de la buena mesa y la buena conversación (la dolce vita romana), la paz interior alcanzada mediante la meditación en Bombay y, por fin, el deseado equilibrio entre cuerpo y espíritu en Bali.

"En Come, reza, ama Elizabeth Gilbert nos regala un diario de descubrimiento y viaje interior estructurado como una novela romántica que atrapa al lector desde la primera página. El tono de complicidad, el estilo informal y por momentos muy divertido convierten su lectura en una experiencia inolvidable". (Publishers Weekly)

Nunca entró en mis planes la lectura de este libro, en ningún momento me había llamado la atención, pero finalmente acabó entre mis manos. En una tarde de librerías durante la visita de mi amigo Fernando, Come, reza, ama se presentó ante mí, en una perfecta pila, con una portada atractiva (que, a su vez, promociona la adaptación cinematográfica) y con una sinopsis en la contraportada que suscitó cierto interés en mí. Como suelo hacer antes de comprar un libro, leí algunos fragmentos al azar. Y ese fue mi gran error. Lo poco que leí antes de la compra me gustó mucho, sin imaginarme en ese momento que ya había leído lo único que me entretendría de esta historia.

La idea de Elizabeth Gilbert, escritora y ensayista estadounidense, no era mala: publicar el relato de su periplo, a lo largo de un año, entre Italia, India e Indonesia, todo ello estructurado a través de las tres palabras con las que da título a su obra: la buena comida italiana, los rezos por medio de ritos hindúes y, finalmente, el amor en tierras indonesias. Precisamente, los extractos que leí antes de adquirir el libro pertenecían a la primera parte, la única con cierto aliciente, desde mi punto de vista. En ella se cuenta al lector la crisis matrimonial de la autora, su propósito de realizar el viaje, los preparativos, la llegada a Italia y su deseo por aprender el idioma. Con una escritura bastante ágil (quizás demasiado), el lector se divierte con las peripecias de Elizabeth en Roma, ciudad principal de su estancia. La inclusión de expresiones en italiano, los viajes a otros rincones del país, su amistad con Luca y Giovanni o el reflejo de las costumbres romanas, hacen de "Come" la mejor parte de este relato.

Pero Elizabeth se marcha a los cuatro meses a la India, y aquí comienzan los problemas en la lectura. Lo que había sido ágil y ameno se convierte ahora en tedioso, aburrido y soporífero. La autora se centra demasiado en su incursión en la cultura hindú, reseñando con excesivo detalle todos y cada uno de los puntos de aprendizaje sobre los rezos y la meditación. La acción brilla por su ausencia. Su planteamiento puede ser de ayuda para personas que vayan buscando un análisis interior, alejado del cuerpo y centrado en la mente; pero para aquellos que esperan seguir encontrando el mismo tono empleado durante la etapa italiana, mejor cerrar el libro y continuar con otra lectura. Y sobre Indonesia, más de lo mismo: no tan lento como la India, pero no se acerca lo más mínimo a la primera parte del diario.

En definitiva, mi impresión general sobre este libro, exceptuando la parte dedicada a Italia (de ahí los dos puntos que se lleva en mi valoración), ha sido la de encontrarme con un libro de autoayuda, una sensación que se ha mantenido en muchos momentos del relato. Y no era eso precisamente lo que esperaba encontrar en sus páginas. A los que me pregunten de aquí en adelante sobre esta obra, mi respuesta será bastante clara: échale un vistazo a la película, y las comidas, los rezos y los amores desaparecerán en menos de dos horas. Aunque miedo me da cómo pueden haber reflejado todo esto en la gran pantalla.

Bienvenidos a Come, aburre, bosteza. Totalmente prescindible.

Valoración: 2 / 5

2 comentarios:

  1. Este libro ha sido un menor fenomeno aqui en los EEUU, pero estoy de acuerdo con tu critica. He leido solo los capitulos italianos y algunos de india, y me parece que la protagonista realmente solo se encuentra a su mismo en italia. Los otros capitulos no merecen la pena de incluirse juntos porque son demasiados largos y faltan el mismo sentido de pertenencia que encontraba en italia. En India y Indonesia me parecia que la protagonista era muy despistada y fuera de su propio ambiente. Es decir, es un tema muy comun y redundante para escritoras ricas y americanas de "buscarse la vida" en un pais tercermundista en espero de insipiracion, sobre todo india por su significado religioso, sin darse cuenta de las razones no relacionadas que se motivaban mudarse alli - primeramente su inquietud con su matrimonio. Realmente indica una busqueda espirtiual que merece una novela? Lo dudo mucho, y por eso estoy de acuerdo que es como has dicho, prescindible.

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  2. David, tu comentario, desde otro punto de vista, también sirve de apoyo a mi critica. Veo que piensas como yo, así que ya no me siento tan raro (para muchas personas, es un libro magnífico). Ha sido difícil leerlo, no en la parte de Italia, pero sí en las demás. Pero ya lo acabé, que es lo importante. Y, de momento, no voy a dedicar tiempo para ver la película.

    ¡Un abrazo, amigo!

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