30 de enero de 2011

"El señor de los Anillos: Las dos torres", de J. R. R. Tolkien.

La Compañía se ha disuelto y sus integrantes emprenden caminos separados. Frodo y Sam continúan solos su viaje a lo largo del gran río Anduin, perseguidos por la sombra misteriosa de un ser extraño que también ambiciona la posesión del Anillo. Mientras los hobbits deben enfrentarse al horror y tomar graves decisiones a las puertas del País Oscuro, hombres, elfos y enanos se preparan para la batalla final con las fuerzas del Señor del Mal.

Valoración: 4 / 5

Hace pocos días terminé la relectura de la primera entrega de El Señor de los Anillos, un nuevo encuentro con la Tierra Media que me hizo disfrutar muchísimo. En aquella ocasión, a pesar de la lentitud en la presentación de la historia y el planteamiento de todos los entresijos hasta la formación de la Comunidad en el Concilio de Elrond, otorgué la nota máxima a tan increíble comienzo, que igualmente habría sido una calificación merecida sólo por el hecho de que Tolkien nos regalara el increíble enfrentamiento entre Gandalf y el Balrog. Entonces, ¿por qué esta segunda entrega ha quedado por debajo?

En primer lugar, hay que señalar que esta segunda novela, al igual que ocurrió con La Comunidad del Anillo, está dividida en dos partes, aunque con una ligera diferencia: mientras que en este último, la división no marcaba ninguna significación importante, en Las dos torres es diferenciadora de las dos tramas en las que queda estructurado el argumento. Es decir, el lector va a encontrarse, en un principio, los avatares de Aragorn, Legolas y Gimli, desde las orillas del Anduin hasta las mismas puertas de Isengard; una vez terminada la aventura con tales personajes, Tolkien focaliza la historia en la marcha de Frodo y Sam, desde su encuentro con Smeagol / Gollum, hasta el maravilloso choque con Ella-Laraña. Y es en estos hobibits donde está el problema.

La lentitud en las aventuras de Frodo y Sam es, desde mi punto de vista, el principal punto negativo para esta novela, y ensombrece un poco la trepidante marcha de los demás personajes de la Comunidad. La reunión con Gollum, el encuentro con Faramir, la aparición de Mumak el olifante y la intervención de Ella-Laraña, podrían haber sido contados en menos páginas. Las divagaciones entre los hobbits, el lento avance y las largas descripciones que a veces introduce Tolkien, pueden llegar a resultar bastante tediosas, especialmente para aquellos que tengan en mente las versiones cinematográficas, y estén a la espera de encontrarse con los grandes momentos que reprodujo Peter Jackson. Por supuesto, a pesar de lo comentado, el avance de Bolsón y Gamyi no tiene desperdicio, sobre todo por ver cómo se empiezan a desarrollar diferentes relaciones entre estos y Gollum, verdadero protagonista de este viaje.

Sobre la primera parte, poco tengo que decir: es, simplemente, fantástica, en su doble acepción, tanto por los elementos imaginarios creados por Tolkien, como por su excelente y magnífica narración. El tiempo demasiado pausado de la segunda parte destaca principalemente por el ritmo trepidante de la primera. Desde la despedida de Boromir hasta la llegada al Abismo de Helm y a las puertas de Isengard, l lector asiste a la aparición de los Ents (sin duda, mi parte favorita), la intervención de Theoden, Eomer y Lengua de Serpiente, las palabras de Saruman, el descubrimiento de su palantir... En fin, mil historias que hacen que el desarrollo mantenga el interés del lector, y que éste deje finalmente de preocuparse por el fin que tendrá el portador del anillo.

En conclusión, Tolkien sigue en Las dos torre mostrando su maestría tanto para la creación de su particular mundo como para narrar un planteamiento que, a día de hoy, sigue haciendo las delicias de muchísimos lectores. Sin duda, una novela que debería pasar por las manos de todo el mundo, para conocer de primera mano cómo fueron los encuentros y desencuentros de tan grandiosos personajes y, sobre todo, por ver todos aquellos detalles que en las películas quedaron fuera.

¡Corred, insensatos!

10 comentarios:

  1. Me ha encantado la reseña, esta trilogía es una de mis obras favoritas. ¿Sabes qué?, siempre pensé que el tedio que provoca en algunas ocasiones la lectura de la parte en la que Sam y Frodo son guiados por Smeagol hacia la entrada secreta es en realidad premeditada, siempre pensé que Tolkien escribió esa andanza de los hobbits de una forma tan cansina porque era lo que quería que el lector sintiese en ese momento, sobre todo por este pasaje, en el capítulo de las escaleras de Cirith Ungol, después de que Sam le preguntara a Frodo si escribirían historias sobre su aventura, y Frodo le contesta diciendo que nunca hubiera llegado hasta allí sin él:

    -Vamos, señor Frodo -dijo Sam- no se burle usted. Yo hablaba en serio.
    -Yo también -dijo Frodo-, y sigo hablando en serio. Estamos yendo demasiado de prisa. Tú y yo, Sam, nos encontramos todavía atascados en los peores pasajes de la historia, y es demasiado probable que algunos digan, al llegar a este punto: «Cierra el libro, papá, no tenernos ganas de seguir leyendo.»

    La verdad es que en esos momento yo mismo tenía unas ganas enormes de cerrar el libro, pero seguí la historia hasta el final, tal y como le explica Frodo a Sam en el capítulo.

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  2. ¡Miguel, gracias por tu comentario! La verdad es que no había pensado en eso que dices, y es una magnífica reflexión. Sin duda, una explicación muy acertada si se piensa en esa intencionalidad de Tolkien a la hora de escribir.

    Me alegra que te haya gustado la reseña, y gracias por la visita (¡tu comentario es el primero de esta nueva aventura bloggera!

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  3. a este libro lo ataqué después de terminar el primero porque no podía esperar a que llegara la segunda película al cine y quería saber que pasaba con los personajes. Yo quería saber qué pasaba con Sam y Frodo, y Tolkien contaba de todos los demás...recuerdo que casi me da un ataque cuando leí lo de la araña gigante...
    extraordinarios libros ¡gracias por recordármelos!
    Ale.

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  4. @bibliobulimica, precisamente uno de los momentos que más me gusta del segundo libro es el de la araña. Pero, al contrario que a ri, yo quería saber de los demás, no tanto de Sam y Frodo. Tengo que ponerme con el tercero, a ver si de una vez finalizo la trilogía. ¡Y gracias a ti de nuevo por todos tus comentarios!

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  5. Muy buena reseña porque dejas bien en claro que se separa en dos la trama, a mí este me encanta, es mi favorito de los tres, vi en las películas online la de Las Dos Torres y creo que igual es mi película favorita, lo que más me gusta es lo de los Ents, son personajes geniales.

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  6. Dulce, muchas gracias por tus palabras, me alegra saber que tú también has disfrutado con la lectura. Un saludo.

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  7. Dices: "Por supuesto, a pesar de lo comentado, el avance de Bolsón y Gamyi no tiene desperdicio, sobre todo por ver cómo se empiezan a desarrollar diferentes relaciones entre estos y Gollum, verdadero protagonista de este viaje." Pues bien, para que eso sea así, hace falta esa lentitud de la que hablas. Esa lentitud es paladeable, es como masticar lento la comida que más te gusta. Te hace entenderla mejor. Se merecía el 5/5. Es la película de Jackson la que estropea toda la trama de Frodo en las Dos Torres como en el REtorno del Rey.

    Por cierto, ¿no hiciste reseña del Retorno del Rey?

    Otra cosa, es debería pasar, no debería de pasar. ;)

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    1. Muchas gracias por la corrección, Ángel Luis. No llegué a hacer la reseña de "El retorno del rey". Te agradezco igualmente tus apreciaciones, aunque nuestra valoración no coincida plenamente. Un saludo.

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  8. Otra cosa, no es que el libro esté dividido en dos partes. Es que son dos libros unidos en un tomo. Tolkien escribió 6 libros con sus respectivos títulos, fue la editorial la que decidió reunirlos en 3 con un título englobador.

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    1. De nuevo, muy agradecido por la información. Saludos.

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