6 de enero de 2011

"Cumbres borrascosas", de Emily Brontë.

Cumbres borrascosas, la épica historia de Catherine y Heathcliff, situada en los sombríos y desolados páramos de Yorkshire, constituye una asombrosa visión metafísica del destino, la obsesión, la pasión y la venganza. Publicada por primera vez en 1847, un año antes de morir su autora, esta obra rompía por completo con los cánones del ”decoro” que la Inglaterra victoriana exigía a toda novela -tanto en el tema escogido como en la descripción de los personajes- y con la conducción autor-lector impuesta por las obras serializadas. Diversas extrañas la calificaron de ”burda, desagradable y alarmante”, pero en ningún momento se dudó de la singularidad de su estructura narrativa y de la fuerza de su lenguaje. Son estos valores los que con posterioridad crearon escuela y convirtieron la novela de Emily Brönte en una de las obras maestras de la literatura universal.

Desde hace algunos años tenía este libro en mi estantería, pero nunca había llamado fervientemente mi atención. Si bien es verdad que soy muy dado a la literatura decimonónica, prefiero sumergirme en las páginas de autores españoles (como siempre, mi idolatrado Galdós). Además, a esto se añadían los típicos prejuicios sobre este tipo de novelas y el hecho de que se incluya en muchas ocasiones dentro de la novela romántica, a la que no soy muy dado. Sin embargo, hace algunos años leí Jane Eyre, de Charlotte Brönte, que me dejó muy buena impresión. Trasteando como siempre por mis estanterías, barajé varias posibilidades para mi siguiente lectura, y el comienzo de Cumbres borrascosas me sedujo desde el principio, por lo llamativo de sus personajes. Ahora finalizado, mi impresión es bastante buena. Desde aquí, os animo a su lectura. Eso sí, me sigo quedando con mis escritores del XIX español.


Novela comparable con una verdadera montaña rusa, por el paso continuo de la tranquilidad del entorno a las curvas, no pocos ascensos y bastantes descensos. Aunque ha habido momentos donde me ha costado avanzar en la trama, en líneas generales me ha parecido una historia fantástica, un argumento que se deja disfrutar. Lástima de aquellos que, por prejuicios, nunca llegarán a leer una historia tan magnífica como la que nos cuenta Emily Brönte.

Respecto a los personajes, se caracteriza por la ausencia casi total de personajes secundarios en favor del protagonismo de numerosos personajes que configurarán un complejo árbol genealógico que se presta a la intriga. Heathcliff se perfila como el personaje esencial por la evolución que experimenta y la gran capacidad de venganza, de atar cabos y de poner en marcha sus planes; eso sí, la mayoría de las veces se presentará ante el lector como un personaje detestable por la falta de escrúpulos.

Novela recomendable.

4 comentarios:

  1. esta yo la leí porque una de mis hermanas me estuvo enchinchando que lo hiciera porque a ella cayó enamorada de Heathcliff...lo hice y gracias a Dios, escapé de sus encantos ;-)
    me gustó, pero recuerdo que fue una lectura que no era fácil.
    Aquí ando, leyéndote desde el principio
    Ale.

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  2. @bibliobulimica, ¡gracias por tu interés en mi blog! Sobre la novela, "Cumbres borrascosas" fue una lectura amena, entretenida pero, como digo en la entrada, me dicen más nuestros autores decimonónicos. Y puestos a quedarnos con algo de las hermanas Brontë, elijo "Jane Eyre". ¡Saludos!

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  3. La leí hace como 25 años atras y aún me emosiona recardar los personajes, la personalidad de los amantes...

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  4. Ana Lucía, sin duda, es una novela para recordar. Un saludo.

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