4 de enero de 2011

"Clara y la penumbra", de José Carlos Somoza.

En los circuitos internacionales del arte está en auge la llamada pintura hiperdramática, que consiste en la utilización de modelos humanos como lienzos. El asesinato de Annek, una chica de catorce años que trabajaba como cuadro en la obra "Desfloración", en Viena, pone en guardia a la policía y al Ministerio de Interior austriaco, que son presionados por la poderosa Fundación van Tysch para que no hagan público el crimen, ya que la noticia desencadenaría el pánico entre sus modelos y la desconfianza entre los compradores de pintura hiperdramática. Y mientras tanto, Clara Reyes, que trabaja como lienzo en una galería de Madrid, recibe la visita de dos hombres extranjeros que le proponen participar en una obra de carácter "duro y arriesgado"; el reto empieza en el mismo momento de la oferta, ya que la modelo debe ser esculpida también psicológicamente. De esta forma, Clara entra en una espiral de miedo y fascinación, que envuelve también al lector y lo enfrenta a un debate crucial sobre el valor del arte y el de la propia vida humana.

José Carlos Somoza, a través de este original argumento, retrata una sociedad donde los valores éticos y morales se encuentran en tela de juicio.
 
Estructurada en cuatro partes, como si de la preparación de un cuadro se tratara, el autor lleva al lector a un escenario en el que la creación hiperdramática se ha apoderado de la gran mayoría de las esferas artísticas. Relatado de forma magistral, Somoza narra la preparación de una obra, que se extenderá desde el asesinato del "lienzo" Annek hasta el gran día de la inauguración.

La ambición por trabajar como lienzo predomina en esta historia... pero a veces el precio que hay que pagar es altísimo. Con un final frenético, relatado casi minuto a minuto, José Carlos Somoza finaliza una gran novela que en 2001 se alzaría con el Premio de Novela Fernando Lara.

4 comentarios:

  1. ¿Por qué me he tenido que acercar a ver la reseña? No tengo remedio, que no, que no. Le voy a dar otra oportunidad a Somoza con este libro, que tu reseña me ha dejado con las ganas de saber más. Será, como tu me has dicho en tu otra entrada, que cogí la obra más aburrida de este hombre. Así que pillaré este libro en la biblioteca, que de Somoza hay bastantes cosillas.
    Besotes!!!

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  2. Margari, siento que esta reseña no esté muy elaborada, pero es la opinión que tenía escrita en otro sitio sobre el libro antes de montar el blog. Pero bueno, creo que estos mínimos datos han sido suficientes, viendo que vas a buscarlo en la biblioteca. ¡Cuéntame en cuanto te animes a leerlo! ¡Más besos!

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  3. El argumento en si es bueno, pero en mi opinión sobran letras... demasiada descripción que no viene al caso, se hace aburrido.

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  4. Anónimo, es posible que algunos lectores puedan pensar eso. De hecho, yo mismo podría llegar a pensarlo en otras novelas, pero creo que "Clara y la penumbra", al ser una historia tan "plástica", precisaba de esas descripciones. Cuestión de perspectiva.
    ¡Gracias por tu comentario!

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